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El 9 de julio fue el día de la independencia. Y en que mejor día a mi hija se le ocurrió dejar de ser mi nena adorada, de ser mi bebé, mi mocosita linda para transformarse (con una naturalidad y una displicencia que no hace más que ratificarla en toda su escencia) en una igual.

Algunas de la cosas que tendré que hacer de ahora en más:
  • Duplicar la compra mensual y enseñarle a elegir según el color y la capacidad de absorción.
  • Recordarle cada dos horas que chequee.
  • Lavar manchas.
  • Decirle que se duche y se lave la cabeza.
  • Reírnos de las abuelas que creían que si hacías eso se te cortaba.
  • Recordar también anécdotas relacionadas con la mayonesa casera y la crema.
  • Temblar y sufrir mientras que pienso si toda la información que le dí será suficiente o si me habré pasado de la raya.

qué hacer

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algunas de las actividades que hemos estado haciendo desde que cerraron todo en la ciudad por culpa de esta epidemia cochina:

cortar
pegar
dibujar
hacer tarea
inventar cuentas
repasar las tablas
cocinar
amasar
comer
mirar la tele
chatear
actualizar diez veces al día el facebook
bajar películas (eeeeeeeeehm, del estante)
escuchar mucha música
leer libros que hace más de cuatro años ya leíste
lavar ropa
abrir las ventanas al sol
usar mucha lavandina
oler el alcohol en gel
sacar fotos
escribir
hacer listas
grabar discos
cambiarle la música al mp3 todos los días
mandar muchos sms
jugar




y así y todo
igual
nos aburrimos
como hongos!

1 de abril

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es que al final de cuentas la frase sería:
"no importa lo que parezca, yo te quiero mucho mamá"

la porcina sin fiebre

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Finalmente!

14 días con las clases suspendidas.
14 días en los que mejor aislarse que arriesgarse.
14 días de frío y deberes de fotocopiadora.
14 días de películas y compu.
14 días de hijos aburridos.
14 días de torta de banana y bizcochitos.
14 días en los que espero que el mundo no se acabe
porque a pesar de todo
yo tengo muchos proyectos.

gato

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"La elegancia quiso cuerpo y vida, por eso se transformó en gato."

tristeza no es depresión

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  • Permítase estar triste. Negar tales sentimientos les puede obligar a esconderlos bajo la superficie, donde pueden hacer más daño con el tiempo. Llore si quiere (si querés shorar, shorá). Note si siente alivio después de detener las lágrimas.
  • Si se siente triste, planee un día de tristeza. Planee un día o o una noche para estar solo, escuchar música melancólica y también para observar sus pensamientos y sentimientos. Planifique un tiempo para ser infeliz y paradójicamente logre sentirse realmente bien. Puede ayudar a movilizarse en el camino hacia un tiempo más feliz.
  • Piense en el contexto de su tristeza. Están relacionados con una pérdida o un acontecimiento infeliz? En general, no es tan simple descubrir la causa de la tristeza, pero también cabe la posibilidad de comprender los factores que intervienen en su llegada.
sadness is not depression
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viky

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Miércoles a última hora: "la internaron a Viky, está muy delicada"

Intercambio de mensajes con los dos compas que más tiempo pasaron en la escuela con Viky:
C. y H.: "vamos a ver a Viky al hospital?"
Yo: "Toy en Bahía, vamos mañana?"
H.: "C. va a hora con el marido, dps vemos"
Yo: "Y C.? Fuiste? Como está?"
C.: "grave, muy grave"
Yo: "H. qué haces? me acompañas mañana¿"
H.: "Voy ahora porque me dijo C. que no se si llega a mañana"

Algo en ese último mensaje me terminó de decidir. Llegué de Bahía a las 23, deposité a la familia en la casa y volé al hospital. Manejar sola ese trayecto siempre es espantoso, pero de noche tiene algo más de creepy que hace que se me pongan los pelos de punta por anticipado.

H. me esperó en la puerta y me acompañó por el laberinto de pasillos en donde lo único que resonaba era el ruido de mis tacos y su palabras ahorcadas por la angustia. Llegué y la ví: flaquita, sin pelo, respirando a través de la máscara, con el médico de un lado de la cama y un montón de ojos asustados en el otro.

Mientras iba en el auto pensaba en qué decirle, de qué hablarle, qué tono usar, cómo esconder el miedo que se me desbordaba en lágrimas gordas. Pero llegué y prendí la máquina de hablar pelotudeces: le hice un par de chistes, le conté del embarazo de L., de D. y sus sospechas, de C. y su jefatura, de mis hijos, hablé con su marido y le dije algo acerca de tejer de a un punto por vez hasta completar una viçuelta y así. Todo el tiempo le sostuve la mano, todo el tiempo le hice mimos y caricias y no paré para respirar ni un minuto. Ella estuvo conciente y con poquitos gestos participaba de mi conversación enloquecida. Cuando ya sentí que el nudo era demasiado pesado en mi pecho, me despedí y me fui a casa.

El jueves en la escuela alguien dijo de escaparnos un ratito para ir a verla. Ya estaba inconciente y de acuerdo al médico era cuestión de horas. Respiraba muy superficialmente, tenía las manos pálidas y frías, no respondía a ningún estímulo y sólo faltaba que dejara latirle el corazón. El marido se acercó en un momento y le dijo: "negra, ya está negra, aflojá, con quién te estás peleando? que, no te deja entrar? aflojá negrita".

Cuando llegó la hora de irse yo me acerqué y le dije al oído "gracias por todo TODO lo que me enseñaste" y le di un beso. Cómo no agradecerle la forma pausada de explicar las cosas que tenía, la risa franca cuando me descolgaba con una pavada, el día que me dijo que se peinaba para sacarse el viento del pelo, la pasión con la que hacía las cosas y cómo defendía a SU escuela, el amor con el que contaba cada pequeñísimo logro de su nieta, la fuerza y determinación para luchar contra una enfermedad de mierda, la fé inigualable en que siempre hay una posibilidad, una salida, una esperanza.

A las 17:30 murió. A la hora que salíamos siempre de la escuela.

queratina

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Capas y capas de queratina se acumula en el exoesqueleto de los insectos, haciendo que su cubierta se cada vez más dura y resistente a los agentes externos.

Capas y capas de angustias viejas se acumulan en mi espalda, haciendo que cualquier estímulo externo se vuelva día a día más sordo e indiferente.

Qué tan espesa puede ser la coraza para que la muerte no pueda atravesarla?

cuanto...

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Cuánto tiempo más
puedo silenciar
este rugido que nace
en mi garganta.

Cuánto tiempo más
puedo sonreír
mientras los cristales
lastiman mis pies.

Cuánto tiempo más
puedo hablar
si mi lengua se amarga
bajo el peso de las palabras.

Cuánto tiempo más.
Cuánto...

no realidad

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No mencionar ciertas cosas hace que parezca que no existen, pero eso no las quita de la realidad.
La ausencia de palabras no implica la ausencia de hechos.

Es que aunque en cuestiones administrativas "lo que no esta escrito, no existe", en la vida diaria no alcanza con los silencios o los papeles en blanco para apartar de nuestra memoria un mal recuerdo o una posibilidad indeseada o una verdad desagradable.

al final de cuentas

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y entonces el pensamiento me chocó la nariz como si me hubiera llevado por delante una ventana:
"a mí qué mierda me importa si la mina es una rata o no?"
después de eso, ya todo me resbaló.

25 de mayo

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Algunas razones por las que mi viejo me da dolor de cabeza (pero que de alguna manera hacen que sea el mejor padre del mundo):

  • tiene ideas políticas del año del pedo y discute mucho (pero te escucha de verdad)
  • si empeña su palabra en algo o si se compromete, cumple (aunque para eso tenga que arrasar con terceros)
  • confía en la gente y todo el mundo le cae bien (sus decepciones son inaguantables y no hay manera de que uno pueda advertirle)
  • es de boca y le gusta la cumbia (usa remeras ad hoc y se hace el banana)
  • cuenta cuentos verdes y políticamente incorrectos sin que se le muevan las pestañas (y no le importa si su público incluye un cura,una viuda, un enfermo o chicos menores de 12 años)
  • cuando quiere hacer un cariño (un abrazo o una caricia) se nota que le da vergüenza (pero se aguanta y te lo da igual)
  • es torpe y bruto y malhablado (pero me enseñó a insultar sin decir ni una sola malapalabra)
  • le gusta mucho comer bien condimentado aunque después tenga que tomar litros de uvasal
  • detesta a los médicos en general y su frase de cabecera es "de algo hay que morir" (pero te corre para que vayas al médico si te duele una uña)
  • si mis hijos le piden la luna él busca una escalera bien alta para bajarla (y los hace reír y los hace enojar y gracias a él aprendieron el correcto uso del sarcasmo y la ironía)
Si pudiera seguiría esta lista hasta el número 70, para de esa manera tener un ítem por cada año de vida. Pero como él suele decir: "para muestra, sobra"

30 días

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30 días
transformada en un papa.

30 días
cansada de no hacer nada.

30 días
de no ejercitar
(ni el cuerpo ni el cerebro,
mucho menos el alma).

30 días
sumergida en mi propia miseria

30 días
regocijándome en el abandono.

30 días
flotando a media agua
(el fondo lejos de mis pies,
encima de mi cabeza tanto azul).

30 días
durmiendo sin soñar.

30 días
soñando sin dormir.

30 días
mirando el espejo
(el del baño y el de sus ojos)
sin reconocerme.

destino gourmet

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llorar de risa

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si me pusiera a contar toooooooooooodo el diálogo para que se entienda y sea gracioso, igual no conseguiría el efecto que tuvimos anoche. pero dentro de 20 años quisera acordarme cómo se me saltaron las lágrimas de tanto reírme y cómo la gente de las mesas alrededor nuestro nos miraban con una mezcla de desconcierto y horror. por lo tanto voy a limitarme a escribir lo siguiente:

  1. bruno díaz No es superman y superman no se escribe con zeta
  2. esta cerveza la pedimos ahora que estamos frescos, después no la podemos pronunciar
  3. mister músculo es tan paquetón porque siempre lleva un par de ballerinas escondidas
hacía tiempo que.