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viernes, 3 de abril de 2015

y bue...

miércoles, 30 de abril de 2014

viajar

Nada te agranda el horizonte y te pone en perspectiva como viajar.

Pero a veces nos frenamos con la cuestión del dinero, porque pareciera que viajar sólo pudiera asociarse con poner kilómetros de distancia entre tu casa y tu destino. Ya desde el diccionario nos condicionan a que viajar sólo se consigue con la lejanía.

viajar.

1. intr. Trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por cualquier medio de locomoción.

                                     Real Academia Española © Todos los derechos reservados


Y resulta que viajar es mucho más simple.

Salir a caminar por un barrio de tu ciudad que no soles frecuentar es viajar.
Asombrarte de los detalles a los que en la corrida diaria no les das bola es viajar.
Buscar lo escondido en lo cercano es viajar.
Ponerse los ojos del turista en tu mundito cotidiano es viajar.

Viajar puede ser tan simple como salir a dar la vuelta a la manzana.

jueves, 24 de abril de 2014

residuos de pascua



Un huevito Tofi entero a la boca y dejarlo quietito aprisionado con la lengua contra el paladar. Buenas noches.

martes, 25 de marzo de 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

felicidad es...



Cuánto tiempo nos lleva darnos cuenta que a veces no importa de dónde salís, y a veces ni siquiera importa hacia dónde vas. Lo que de verdad vale es el camino que recorrés y estar atento para no perderse de esos pequeñísimos instantes de sol que en cualquier curva aparecen entre las nubes negras.

jueves, 13 de febrero de 2014

inicio

Los comienzos siempre son agotadores. Y en muchos casos son dolorosos. Sobre todo cuando uno comienza a poner en movimiento ciertos engranajes que hasta este momento permanecían inmóviles y perezosos.

Vencer la inercia para frenar o, aún peor, para comenzar a moverse es siempre un trabajo que demanda energía. Y aunque parte de esa energía se disipa para nunca volver, también hay una mínima porción que se transforma en sonrisas, satisfacciones, proyectos y posibilidades que se descubren.

lunes, 16 de septiembre de 2013

lo bueno de tener esta edad...

Lo bueno de tener esta edad (y este autoconocimiento corporal) es que es muy simple identificar cuándo y con qué intensidad.

Conocer los ciclos lunares que me rigen hace que pueda saber en qué fase estoy y qué hacer para pasarlo de la mejor manera dadas las circunstancias. Y ni hablar de entender finalmente qué movimientos intermareales son los que generan ciertas conductas, respuestas, lágrimas, furias, preguntas, risas, besos y caminos que estadísticamente son recorridos de forma cíclica.

Lo bueno de tener esta edad  (y este autoconocimiento corporal) es que te da el poder de anticiparte a la ola y esperar el filo de la espuma con la mente dispuesta y el alma en la piel.

jueves, 8 de agosto de 2013

consuelo

El consuelo es, como de costumbre, que las cosas ocurren por alguna razón.

A veces no somos capaces de entender cuál es esa razón y sólo con paciencia de araña tejedora podemos esperar en algún momento entrever cuál fue el motivo que tuvo el universo para frenarnos.

Al menos asta ahora no me ha fallado eso de mirar atrás y entender por qué en su momento no tuve permiso para salir a bailar, por qué no sirvió de nada poner már de mil kilómetros de distancia física, por qué abandonar una carrera universitaria no era un fracaso, por qué el parto natural no se podía seguir esperando, por qué las fechas especiales no coinciden con los aniversarios marcados, por qué aquel departamento se nos escapó con la plata en la mano.

Sin embargo, a pesar de tanta racionalidad todavía no encuentro la fórmula que permita soportar ese instante cruel en el que el sueño se desmorona, ese momento en el que un proyecto se cae, ese dolor de encontrarse con ideas, conceptos o esperanzas rotas entre los dedos.

viernes, 28 de junio de 2013

tic tac tic tac

otra noche más que me levanto y vago por la casa como un fantasma; voy acariciando frentes, espiando sueños, abrigando desordenes

voy al baño sin prender la luz, me se de memoria los lugares y las funciones; busco un par de medias y bajo en silencio, el cascabel de la gata me sigue

doy una vuelta por la cocina, abro la heladera y en su tenue luz tomo un trago de agua fresca; no quiero encender las luces, eso sería darme por vencida una noche más

la luz de la calle se filtra y ya acostumbrada a la penumbra me permite ver más que antes; me paro frente a los libros leídos y repasados tantas veces, busco una señal

mis dedos van pasando por sus lomos y desde adentro siento que Eva Luna me acaricia y me cuenta un cuento, que Jean Baptiste Grenuille arruga la nariz, que los Ballantyne me invitan a navegar alrededor de África, que los monos de Jane Goodall están furiosos, que  Fermina Daza tiene su primera noche con el Dr. Juvenal Urbino, que el Capitán Fitz Roy gruñe por el frío patagónico, que Lyra Belaqua junto con Harry y Bilbo me empujan a salir de la comodidad, que ...

del escritorio veo venir un leve destello azul que me indica que la compu quedó encendida

sin prender la lámpara muevo el mouse y siento cómo se despereza frente a mi contacto, la gata por otro lado se acurruca arriba de la impresora

busco las redes sociales y nada cambió, no hay noticias importantes y los links hoy son más aburrición que entretenimiento; abro el texto de "argumentaciones pedagógicas" que estoy resumiendo pero las palabras se enmarañan y se mueven como hormigas

busco una foto para jugar con el editor y sólo consigo arruinar en lugar de mejorar; no sólo el buen dormir me abandonó esta noche

voy saltando de un video a otro y de golpe aparece el de Erik Roner saltando desde una antena de 457 metros; me quedo sin aliento y me mareo un poco pero no puedo parar de darle replay


no me alcanza con tuitearlo, siento la necesidad de usar más de 140 caracteres para explicar esta angustia y esta bronca propia de la falta de sueño; nada como la imagen que se ve a partir de  los 46 segundos para describir una miríada de sensaciones

mis dedos presionan las teclas y el leve rebote lucha contra la idea que busca hacerse camino, casi tanto como el descanso lucha por abandonar mi cráneo

la gata se estira, baja del escritorio y murmurando hechizos la veo subir la escalera; decido apagar todo y seguirla

(((a veces me pregunto qué haría la gente con insomnio antes de internet)))

sábado, 22 de junio de 2013

el nuevo

Ser "el nuevo" en un grupo es una situación espantosa en cualquier momento de tu vida, aunque hipotéticamente a medida que avanzamos en la adultez, jode un poco menos y ya incorporamos herramientas que nos permitan adaptarnos y encontrar nuestro rol en el grupo más rápidamente. Sin embargo hay personas que por diferentes cuestiones no consiguen esa transición. 

Imaginate un banco de plaza, ya hay tres personas sentadas y llegas vos con ganas de depositar tu culito. Qué hacés? Pedís educadamente permiso y te sentás en una puntita del bando, evitando tomar contacto con los demás? Te acercás, entablas una mínima charla trivial y esperás a que los demás se den cuenta que querés sentarte? Forzás el asunto y te sentás en el medio-medio del banco, obligando a todos a correrse para que te dejen lugar? 

De acuerdo a cuál sea tu forma de encarar el dilema, es la velocidad con la que dejes de ser "el nuevo". En general el éxito viene de la mano de las personas con mayor capacidad de observación, de las personas que tienen un mínimo compromiso con lo colectivo y posponen lo individual, de las personas que saben escuchar y actúan en consecuencia, de las personas que hacen un mínimo esfuerzo para entender las dinámicas grupales y busca dentro de sus posibilidades un nicho. 

De todas maneras, nada como unpoco de actitud positiva, paciencia y buen humor para dejar de ser "el nuevo" y transformarse en "uno de nosotros". 

jueves, 13 de junio de 2013

paz

¿Cuál es el sentido de la quietud?

Sobre todo porque si se mira con un poco de atención
se encuentra algo más que el sereno sosiego.
O mejor aún,
lo que a primera impresión parece estático, en realidad vibra
a niveles imperceptibles y constantes,
alejando cualquier noción o intuición que pueda relacionar
la quietud
con la serenidad
o con la indiferencia
o con la ausencia de actividad.

¿Cuál es el sentido de permanecer sin modificaciones?

Sobre todo porque si se analiza con un poco de esmero
se encuentra algo más que la constante permanencia.
O mejor aún,
lo que a simple vista parece no cambiar, en realidad evoluciona
a niveles no cuantificables pero reales,
espantando cualquier certeza o presentimiento que pueda asociar
la no modificación
con la persistencia
o con la tradición
o con la continuidad imperturbable de la vida.

viernes, 3 de mayo de 2013

reír mejor

Decidir tomar el control
Tomar el control.
Controlar (la respiración y los excesos)
Regular (las necesidades y los deseos)
Ordenar (la cabeza)
Clasificar y establecer prioridades
Respetar el orden.
Mantener (la energía y la voluntad)
Establecer el hábito
Llorar si tropezamos
Seguir (igual)
No aflojar (ni retroceder)
Reír (al último)

lunes, 18 de febrero de 2013

Listas

Listas de pendientes
Listas, dependientes.
Lista. Dé pendientes.
Listo. Independientes.
Listo, voy en pendiente.
Listos, hícales los dientes.
Listos, rechinan los dientes.
Listas. Viejas sin dientes.
Listas. De. Pendientes.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

un buen plan

Soñar grandezas y construir miniaturas
Descubrir que el dolor que generan las grandezas no obtenidas muchas veces opacan la alegría de las miniaturas edificadas.
Racionalizar el error en eso.
Permitir que el dolor se diluya y la alegrìa se concentre.
Seguir soñando grandezas, continuar construyendo miniaturas.
Disfrutar de los logros y aprender de los fallos.
Ser feliz con lo que se (ob)tiene.
Ser feliz con.
Ser.

martes, 18 de septiembre de 2012

profes


Lo bueno de volver a ser alumna es reencontrarme con estas ganas y esta excitación que toda la vida me generó aprender algo nuevo de la mano de alguien que no sólo sabe muchísimo más que yo, sino que tiene entusiasmo y ganas de trasmitir lo que sabe.

Eso me hizo pensar en los profes y maestros que tuve a lo largo de mi vida como alumna desde la primaria (no, no fui al jardín de infantes), pasando por la secundaria, mi breve paso por la universidad, las dos carreras del terciario, los cursos y talleres y seminarios y conferencias y el inmenso etcétera en el que me encontré en situación de aprender y ser enseñada.

De todos ellos sólo un puñado permanece grabado en el pedazo ese de memoria donde guardamos a las personas que fueron importantes y que marcaron una diferencia en nuestra vida. Y analizando a los integrantes de ese puñado veo que todos tienen características comunes: 

1-       Un entusiasmo genuino por su trabajo, hacen lo que les gusta y les gusta mucho.  En Tandil, mientras estudiaba magisterio, tuve una profesora que nos dio durante un año historia argentina. A mí la historia honestamente nifú-nifá pero esta mujer tenía una forma de contar, de explicar, de decir que hacía que uno quedara totalmente atrapado y que siempre quisiera saber más. Estoy hablando de mediados de los 90, la época pre-Pigna y cuando el revisionismo histórico apenas estaba empezando, pero esta profe daba unas clases divertidísimas donde nos contaba chismes de los próceres, nos describía cómo se bañaban, peinaban, y maquillaban las damas, nos mostró el retrato de Manuelita Rosas y con eso nos explicó cantidad de cosas de la vida en sociedad y de las relaciones internacionales durante el período rosista. Cómo sería la pasión que transmitía que tiempo después de haber terminado seguíamos yendo a la casa a pedirle libros y a que nos siguiera explicando sólo por el gusto de sentarnos a tomar el té con ella. Y cada vez que voy a Buenos Aires al menos una hora tengo que pasar por el cementerio de la Recoleta para seguir paseando por las callecitas internas acompañada por su relato.
2-      Optimismo, alegría y esperanza en el futuro. Es prácticamente imposible comprometerse con la tarea docente si no tenés un mínimo de fe en que a través de la educación se puede mejorar la situación en la que estamos viviendo. Y no sólo por el pensamiento de principios del siglo XX en que se tomaba a la educación como medio de movilidad social, sino porque en la convivencia diaria en el aula se deben poner en funcionamiento valores que hacen a que seamos mejores humanos. Un profe nos contaba sus anécdotas de estudiante terrible y nos hacía reír constantemente en sus clases con chistes pedagógicos y autocríticos que siempre remataba con una frase: “si yo pude crecer y mejorar, cómo no van a poder crecer y mejorar ustedes y cómo ustedes no van poder ayudar a crecer y mejorar a sus alumnos”. Capo total.
3-      Amabilidad y generosidad. He tenido profes que son absolutos genios. Pero ojo, no genios de decir “ah, que genial tu clase” sino genios de cráneos totales que tienen hechas publicaciones grosas; me acuerdo de tres en particular: dos que tienen publicados libros de pedagogía y didáctica de ciencias y uno con papers zarpados de química. Y si algo tenían estos genios era que siempre fueron abiertos y desprendidos con sus conocimientos y con sus recursos, jamás fueron mezquinos ni egoístas ni soberbios ni agrandados. De una de ellas me acuerdo que nos había dado un trabajo para hacer que necesitaba de bibliografía específica que no se conseguía en cualquier librería o biblioteca, cuando le contamos que no encontrábamos los textos necesarios en ningún lado dijo “no hay problema, mañana les traigo”. Al otro día trajo cinco cajas grandes  rebalsando de libros y dijo: “agarren lo que necesiten y llévenselo hasta que terminen el trabajo”. Generosidad exponencial infinito.
4-      Capacidad de percibir las necesidades ajenas y actuar en consecuencia. Yo empecé la escuela en 1975, en ese año habían cambiado alguna ley de educación por la cual 1°, 2° y 3° grado se hacían como una única etapa con la misma maestra, en nuestro caso salimos bendecidos con la fantabulosa, energética y dulce Seño Susana. En esa época no existían aulas integradas ni ninguna corriente pedagógica que propusiera que los chicos con dificultades severas podían mejorar a través de la convivencia con los alumnos con un ritmo de aprendizaje adecuado a su edad cronológica. En aquella época al primer síntoma de *retraso* se hacían un par de test y se los mandaba a las escuelas de chicos especiales. En nuestro aula estaban Alberto y Stella que no avanzaban al mismo ritmo con las letras y los rulos como nosotros, pero la Seño Susana no pensaba dar el brazo a torcer para derivarlos a una escuela especial. Les  buscó tareas, les armó actividades individuales para cada uno, les consiguió unos libros distintos de los nuestros y logró que ellos aprendieran lo mismo que nosotros pero sin tratar de cambiarles el ritmo y sin tratarlos diferente que al resto de sus alumnos. La Seño Susana interpretó cuáles eran las necesidades de estos chicos y buscó la manera de cubrirlas. Lo genial fue que en el proceso nos enseñó tolerancia, nos enseñó que todos tenemos talentos ocultos y nos enseñó que aunque todos somos distintos podemos convivir y beneficiarnos mutuamente. En 2°grado recuerdo muy bien que nosotros ya estábamos por las restas y ellos recién estaban empezando con las sumas y todos en el aula nos peleábamos por sentarnos con Stella porque nos gustaba ayudarla en matemática y Alberto nos hacía muchos de los dibujos de las carátulas del mes porque dibujaba hermoso. Cuando llegamos al final de 3°grado, todos hacíamos las mismas tareas y si bien a ellos les costaba un poco más, todos pasamos juntos a 4° y juntos seguimos casi toda la primaria. Stella repitió 6°grado porque le costaba mucho matemática y Alberto cuando terminó 7° se fue a una escuela técnica (ahora es un mecánico de lujo). 

Cuánto de nuestra vida diaria sigue regida por esos valores que aprendimos en las cuatro horas diarias de convivencia en la escuela. Cuánto más aprendimos dentro del aula aparte de letras y números. Cuánto de todo eso hay que agradecer a que en nuestro paso por la escuela tuvimos profesores y maestros inspiradores.

martes, 17 de julio de 2012

piojo resucitado


Un piojo resucitado es aquel que tuvo un inicio escaso y sacrificado, que luchó toda su vida para tener algún dinero y medios materiales pero que en el proceso busca olvidarse y negar ese que fue para transformarse en la retrato de la persona exitosa que dibujó su imaginación restringida.

 Un piojo resucitado es aquel que en un principio parecía humilde, centrado, conocedor de sus limitaciones y seguro a pesar de sus restricciones; pero con el correr del tiempo y la aparición del dinero  va mostrando lentamente la hilacha y demuestra ser un individuo mezquino, inseguro de sus pocas virtudes, avasallador y traicionero.


Un piojo resucitado es aquel que después de obtener cierto poder (real o imaginario) sorprende con afirmaciones y actitudes que antes criticaba, vigila y señala en los demás errores que él mismo cometió en el pasado.


Un piojo resucitado es aquel que reniega de sus orígenes y avergonzado de su núcleo interno busca proyectar la imagen de lo que supone debería ser una persona de su condición económica o posición social sin darse cuenta que todos alrededor descubren (aún sin haberlo conocido en el pasado) la baja estofa de sus valores y de sus inexistentes principios morales.

viernes, 6 de julio de 2012

en mi cabeza

En mi cabeza tengo todo planificado.

 Sé exactamente qué tengo que hacer primero, sé que el cronograma es largo y que sólo tengo que tener paciencia y constancia para conseguir el objetivo. También conozco la fuerza interna que duerme esperando un motivo que ponga la máquina en funcionamiento.

 En mi cabeza la solución es simple.

 Apenas alcanza con seguir uno a uno los pasos del protocolo estudiado y pensado y madurado durante años. Ni siquiera es necesario contar con demasiado apoyo externo y la logística necesaria es mínima y económica.

 En mi cabeza está el problema.

 El único freno a la concreción del proyecto soy yo misma. La decisión y la disciplina se intuyen difusas, escondidas en una niebla de procastinación y vagancia. Quizás sea la ausencia de un catalizador que baje la energía de reacción inicial. O tal vez falte un mínimo empujón que venza la fuerza de rozamiento y elimine esta inercia que me mantiene estancada en este pantano de malas resoluciones.

 En mi cabeza se esconde la voluntad.