viernes, 2 de junio de 2006

esperanza

Uno siempre guarda esperanzas en algún bolsillo.
Aunque racionalemente todo indique que las cosas son al revés de lo que uno quiere/necesita/desea/prefiere.
Y la malignidad de la situación era evidente hasta para alguien que no tiene idea.
Claro, si uno relaciona:
piel amarilla,
obstrucción colédoco,
notable pérdida de peso,
páncreas
y una persona que zafó elegantemente de un tumor de mama hace casi 6 años,
no hay que ser muy cráneo para "saber" de qué se trata.
Pero igual cada vez que le hacían un estudio yo pensaba en ella y aunque no rezara formalmente, ponía mi energía y mis esperanzas en movimiento.

El diagnóstico nos lo contaron en voz bien baja y sin nombrar directamente la enfermedad.
Como si por mantener silencio un tumor maligno fuera menos canceroso y como si por utilizar sinónimos idiotas (una papa, un coso feo, esa porquería que la come) la metástasis dejara de avanzar.

Y ahora las esperanzas se me fueron al tacho.
Y entonces es cuando a mí me viene la bronca.
Porque mirá que habiendo tanta gente hija de puta justo le viene a tocar a ella.
A ella.
Que es exigente y rompebolas, que te marca de cerca y no te deja pasar una, que corre detras de los chicos para que se porten bien en los recreos y corre atras de los profes para que entreguen las planificaciones, que grita y te reta por anticipado si las cosas no salen como ella quiere.
A ella.
Que me tuvo paciencia y me guió los primeros días en la escuela, que confió en mi capacidad y cuando se equivocó me pidió disculpas frente a todos, que me uso de oreja para charlar, que se rió de mis chistes idiotas y me miró seria cuando me desubicaba.


qué cagada.
es lo único que puedo pensar.
una y otra vez.
qué cagada...

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