viernes, 25 de abril de 2008

madre hay una sola ...

... y parece que seis meses es lo que dura su letargo antes de afilarse los colmillos y volver a atacar. y será que ya no me lo esperaba que lo sentí con tanta saña?

en realidad ahora que miro hacia atrás veo lo que podría haber considerado pequeñísimas señales, pero las ignoré, las obvié, las descarté. en parte porque el fantabuloso mr ms me había dado herramientas buenas y las estaba aplicando a conciencia. no estaba inmunizada, simplemente me salían por default las respuestas, como un acto reflejo aprendido e incorporado. y estaba contenta, ah, sisisi, estaba muy contenta con eso de esquivar flechazos sin dolor de cintura, o con eso de encontrar la respuesta justa en el momento (y no dos horas después), con eso de poder decir las cosas que pensaba sin gritar, con eso de poner las cosas en su lugar.
pero esto no me lo esperaba. sacó todo su poder manipulador a través de su enfermedad y lo aplicó justo con la persona indicada. mi papá. y mi papá por propiedad transitiva me barajó a mí.

todavía me acuerdo y me tiemblan los dedos.

mr ms me repitió cientocuarentamildieciocho veces el año pasado que eso que creía que hubiera sido la mejor solución, no es así. que las implicancias, lo no resuelto, la culpa (inventada o real) y qué se cuantas cosas más. yo no sé. todavía no me convenzo que esto así sea lo mejor.

es como el chiste:
madre hay una sola...
... y justo me viene a tocar a mí.

2 comentarios:

Mari de Mardel dijo...

Hola Marxxiana, leyendo este post pensé que te podría interesar un blog que escribimos hace tiempo con otros bloggers y que nos funcionó bien a muchos, que es el www.grupohijas.blogspot.com
Te lo recomiendo pero con la recomendación especifica de que lo leas desde los posts mas viejos a los mas nuevos. En ese orden, si te parece.
Abrazo de una también hija de madre que afila (o afilaba, no se bien) dientes cada seis meses. Abrazo apretado.

El Bobero dijo...

No comprendi.