Rain, I feel it, it's coming
Your love's coming down like
Madonna
El sábado en esta casa si no hay nada más interesante que hacer, se duerme. Y eso fue lo que estabamos haciendo el sábado pasado cuando sonó el timbre. Obviamente, marido y yo nos cuchareamos un poco más, gruñimos un poco y seguimos roncando sin pensar. El problema apareció cuando al mediodía bajé en pijama y me encontré con un aviso del cartero diciendo que pasara a buscar un paquete. Recordemos: sábado, mediodía, pijama. Miré desconsolada el aviso y lo dejé colgadito en la heladera, bien a la vista durante todo lo que duró el fin de semana largo.no quiero diluirme en intenciones,
quiero concentrarme en accionesno quiero disolverme en pensamientos,
quiero espesarme en descubrimientosno quiero unirme en desconciertos,
quiero dividirme en aquellos muertosno quiero mezclarme en padecimientos,
quiero fraccionarme en intentos
que el asunto se hace de a un pasito a la vez,
y que hay que pararse a descansar todas las veces que sea necesario (aún cuando vos necesites diez paradas más que los demás),
y que a veces hay que sostenerse en el otro para llegar,
y que no vale de nada la elegancia cuando el dolor es insoportable,
y que del otro lado del cerro a veces el campo está más verde,
y que abandonar no es una opción cuando no hay rescate.
¿qué necesitás?
Llego a esta hora con la neurona lo suficientemente cansada, estado ideal para evitar el control represivo de los dedos, transformando la escritura en una función automática y despojada de racionalidad. Lo escrito son sólo palabras que se encadenan y fluyen mostrando lo que el espejo a veces me oculta, develando poco a poco, capa a capa, velo a velo, esta en que me he transformado: cínica, desconfiada, menos diplomática, aún esperanzada. Cuánto de orgullo y cuánto de amor hay? No son horas perdidas aunque la victoria sea ajena, mi luz es más fuerte que esa sombra y en contraposición las siluetas se definen y se entienden gracias a.
los pensamientos (conscientes o inconscientes) influyen sobre las vidas de las personas, argumentando que son unidades energéticas que devolverán a la persona una onda similar.
Me pareció una idea bárbara, aunque yo con los diarios de papel siempre me he llevado mal. Para mí el papel representa la urgencia, el apuro por sacarme este pensamiento de la cabeza para poder seguir funcionando, es el garabato de palabras inconexas o de parrafos alterados. El papel es el borrador necesario para sacarme el zumbido molesto de esta idea que me taladra la cabeza sin respiro. Por otro lado el sólo pensar en hacer algo así durante CINCO años me abruma, carezco de la estructura y de la constancia necesaria para conseguir semejante proeza. Recuerdo que en las mejores épcas de este blog, a veces en una sentada escribía diez días de posts y después por un mes tenía una sequía intelectual que me dejaba en emergencia agropecuaria. Seguramente no era la única a la que le pasaba esto, por eso existían tantos sitios como "Las cinco del Viernes" que proponían preguntas genéricas que debían ser contestadas. Eran cápsulas de inspiración envueltas en la ñoñería de un juego.
me robaste la juventud el amor la sonrisa y la esperanza, me robaste la paciencia y la tolerancia, me robaste la confianza y aún así no entendés (no entiendo) por qué sigo aquí.
Belisario Roldán
(((mentira, NUEVE años después sigue siendo igual de catártico, ombliguista y pretencioso)))