Estuve leyendo algunas cosas viejas mías. Cosas que escribía allá lejos y hace tiempo. Y me di cuenta que me siguen torturando casi las mismas miserias, los mismos miedos, los mismos dolores.
Algunos de los papeles que escribía con letra chiquitísima y que escondía para que nadie viera (para que nadie me reclamara más tarde por sentirme así, como si fuera algo que yo pudiera controlar voluntariamente), parecían sacados de mi cabeza o de mi corazón hacía apenas minutos.
Cuántas veces en esos papeles me planteaba la necesidad de "cambiar", de imponer mi voluntad a mi destino, de manejar yo misma mi existencia y no dejar que el mar me lleve por los caminos de sus corrientes caprichosas. Supongo que eso no debe ser un buen síntoma. No debe ser nada bueno que la vida de uno se repita en círculos. Por que si fueran espirales como a veces me parece, uno por lo menos avanzaría, lentamente, muy lentamente, pasando por los mismos paisajes repetidos pero siempre un poco más afuera (o más cerca, dependiendo del sentido en que caminemos) del centro. En cambio yo me siento como esos caballos de los pisaderos, círculos eternos que me hacen caer siempre en los mismos lugares, que me dan la falsa ilusión de perseguir una zanahoria que nunca llegaré a alcanzar y que siempre está un par de pasos más adelante.
No sé.
A lo mejor no me alcanza con esto de "extirparme los dolores" por medio de las letras. A lo mejor no es sólo otro período más de cuervos negros, con necesidad de vomitar fragmentos de espejos enmohecidos. A lo mejor no me alcanza con pretender ser Sylvia Plath o Alejandra Pizarnik y envolver la locura y el miedo a vivir en metáforas floridas y en construcciones semánticas elaboradas.
A lo mejor no alcanza con esto.
No sé.
martes, 30 de marzo de 2004
domingo, 28 de marzo de 2004
52 St. Big Band
Anoche fuimos a ver una banda local que se llama 52 St. Big Band. Eran 15, de los cuales 11 tocaban vientos (trompetas, saxos de todos los tamaños, trombones, clarinetes). El estilo era swing, y se despacharon con varios clásicos. En la sala eramos no más de 100 personas, que en un teatro de 450 butacas es bien poco. Pero igual la banda se despachó con gusto.
Como no teníamos con quien dejar a los chicos, los llevamos con nosotros. Ailén se la pasó moviendo los pies y bailando sentada en su butaca todo el espectáculo. Lihuel al prinicipio movía la manito siguiendo el ritmo, pero después se aburrió, se hizo un ovillo y se durmió.
Los detalles:cuatro señores solos que promediaban los 65 años. Se movían y sonreían y disfrutaban de la música con una impunidad total. Había uno que si se le hubiera presentado la oportunidad, sacaba a bailar a alguien. El otro detalle, la versión del tema de la Pantera Rosa. Un placer vea, si alguien no movió aunque sea un dedo con ese tema, es porque estaba muerto.
Linda linda la salida.
Como no teníamos con quien dejar a los chicos, los llevamos con nosotros. Ailén se la pasó moviendo los pies y bailando sentada en su butaca todo el espectáculo. Lihuel al prinicipio movía la manito siguiendo el ritmo, pero después se aburrió, se hizo un ovillo y se durmió.
Los detalles:cuatro señores solos que promediaban los 65 años. Se movían y sonreían y disfrutaban de la música con una impunidad total. Había uno que si se le hubiera presentado la oportunidad, sacaba a bailar a alguien. El otro detalle, la versión del tema de la Pantera Rosa. Un placer vea, si alguien no movió aunque sea un dedo con ese tema, es porque estaba muerto.
Linda linda la salida.
viernes, 26 de marzo de 2004
friday five
A falta de inspiración y porque me gustaron las preguntas, vuelven las 5 del viernes (del viernes pasado)
1) ?Qué querías ser cuando eras pequeño?
Maestra o bióloga marina
2) ?Tenías clara tu vocación en la adolescencia?
No, de hecho cuando terminé la secundaria me fui de mi casa (Punta alta, sur de la pcia de Buenos Aires) a Rosario (provinicia de Santa Fé) para vivir en casa de mi tía y estudiar Psicología. aguanté un año y me volví. Mis viejos insistieron con alguna carrera universitaria y me metí en Bioquímica. Hice tres años de carrera en cuatro cronológicos. Me gustaba pero nunca tanto como para aplanarme el traste estudiando, tenía notas medianamente decorosas pero yo recuerdo ahora esos años como los años del "mientras espero". Como si en aquella época pensara inconcientemente: "mientras espero encontrar mi camino verdadero, sigo acá". Después me casé y me fui con Silvio, dos años a Viedma y después a Tandil. En Tandil para no seguir mirando la pared, me anoté en un magisterio (a ver qué onda) y fue un golpe en la cabeza: ESO era lo que buscaba. Cuando me recibí trabajé en una privada y tratando de aprovechar lo que me había dejado la universidad y la bioquímica, encaré el profesorado de Biología.
3) ?Has conseguido dedicarte a lo que querías??Estás en ello??Lo dejas para más adelante??Crees que lo conseguirás?
SÍ! ahora estoy con una sonrisota ASÍ, peleando y protestando contra el sistema, pero por fin dedicándome a lo que quería desde que era así de chiquitita.
4) ?Hay algún oficio o trabajo que te negarías en redondo a desempeñar??Por qué?
Llegado el caso y la necesidad, no me negaría a NADA. Si todavía tengo aire y puedo elegir, no sería nuncajamásdelosjamases traductora de ningún idioma, fundamentalmente porque no me podría resistir a adormar las frases que tengo que traducir literalmente ocn cositas de mi propia cosecha, y tampoco podría estar en una conversación sin tratar de meter mi patira para opinar también.
5) ?Cuál es el oficio/trabajo más original o raro que conoces?
En Paleontología existe una pequeña rama de científicos que se dedican a estudiar coprolitos, buscando evidencias y rastros de la dieta seguida por organismos prehistóricos. Eh? Ah, sí. Coprolitos son materias fecales fosilizadas, caquitas muymuymuy antiguas que cualquiera de nosotros patearía como una piedrita más. No se si es original, porque en cualquier laboratorio de análisis clinicos se hacen estudios de materia fecal, pero andar revolviendo caca vieja, ejem, en fin...
1) ?Qué querías ser cuando eras pequeño?
Maestra o bióloga marina
2) ?Tenías clara tu vocación en la adolescencia?
No, de hecho cuando terminé la secundaria me fui de mi casa (Punta alta, sur de la pcia de Buenos Aires) a Rosario (provinicia de Santa Fé) para vivir en casa de mi tía y estudiar Psicología. aguanté un año y me volví. Mis viejos insistieron con alguna carrera universitaria y me metí en Bioquímica. Hice tres años de carrera en cuatro cronológicos. Me gustaba pero nunca tanto como para aplanarme el traste estudiando, tenía notas medianamente decorosas pero yo recuerdo ahora esos años como los años del "mientras espero". Como si en aquella época pensara inconcientemente: "mientras espero encontrar mi camino verdadero, sigo acá". Después me casé y me fui con Silvio, dos años a Viedma y después a Tandil. En Tandil para no seguir mirando la pared, me anoté en un magisterio (a ver qué onda) y fue un golpe en la cabeza: ESO era lo que buscaba. Cuando me recibí trabajé en una privada y tratando de aprovechar lo que me había dejado la universidad y la bioquímica, encaré el profesorado de Biología.
3) ?Has conseguido dedicarte a lo que querías??Estás en ello??Lo dejas para más adelante??Crees que lo conseguirás?
SÍ! ahora estoy con una sonrisota ASÍ, peleando y protestando contra el sistema, pero por fin dedicándome a lo que quería desde que era así de chiquitita.
4) ?Hay algún oficio o trabajo que te negarías en redondo a desempeñar??Por qué?
Llegado el caso y la necesidad, no me negaría a NADA. Si todavía tengo aire y puedo elegir, no sería nuncajamásdelosjamases traductora de ningún idioma, fundamentalmente porque no me podría resistir a adormar las frases que tengo que traducir literalmente ocn cositas de mi propia cosecha, y tampoco podría estar en una conversación sin tratar de meter mi patira para opinar también.
5) ?Cuál es el oficio/trabajo más original o raro que conoces?
En Paleontología existe una pequeña rama de científicos que se dedican a estudiar coprolitos, buscando evidencias y rastros de la dieta seguida por organismos prehistóricos. Eh? Ah, sí. Coprolitos son materias fecales fosilizadas, caquitas muymuymuy antiguas que cualquiera de nosotros patearía como una piedrita más. No se si es original, porque en cualquier laboratorio de análisis clinicos se hacen estudios de materia fecal, pero andar revolviendo caca vieja, ejem, en fin...
jueves, 25 de marzo de 2004
la que murmura a mi oído
Había una vez una bruja que se apersonó al planeta y se instaló muy cómoda en el hombro izquierdo de una señora treintona.
Le decía cositas al oído, cositas como: "guarda con esta mina que te saluda sonriendo pero después te roba las planificaciones" o a veces "por qué no te bañas temprano que a lo mejor hoy hay milonga?" y hasta llegó a decirle "ojo con este verdulero que te pone las peras podridas mezcladas con las buenas".
La señora trientona no le daba mucha bola, por eso de seguir sintiéndose dueña de sus actos, pero las evidencias de los poderes verdaderos de esta bruja se sumaban día a día.
Pero todo cambió una madrugada a comienzos de marzo.
La tarde anterior había tenido un sol radiante y la señora treintona lavó los acolchados de los chicos. No, no lavo a los chicos que son rellenitos, lavó eso gordito y lleno de guata que se pone encima de las camas. Por la noche, antes de dormir, la señora salió al patio, miró el cielo y tocó la tela. "Hmmm, todavía está mojada; bue, los dejo colgados, total hay estrellas...". La bruja que estaba un poco amodorrada saltó a los gritos en su hombro izquierdo: "no, no, no, esta noche va a llover!" La señora treintona se hizo la sorda y arrastró sus pantuflas para la casa. La bruja le tiró de las orejas y casi se cae por insistir "sacá esos acolchados de ahí que esta noche va a llover!"
Nunca corrí, perdón ejem, nunca corrió tanto esta señora treintona como esa noche a las tres de la madrugada cuando el golpe duro de las gotas contra el techo le confirmaron que esa bruja que ahora la miraba con una semisonrisa socarrona desde su hombro izquierdo, una vez más, había tenido razón.
La señora treintona en la actualidad sigue bastante fielmente los consejos de esa brujita que vive en su hombro izquierdo. Y aunque sigue igual de torpe e inocente, por lo menos ya sabe con mayor seguridad cuando ponerse ESE perfume especial y cuando depilarse.
Le decía cositas al oído, cositas como: "guarda con esta mina que te saluda sonriendo pero después te roba las planificaciones" o a veces "por qué no te bañas temprano que a lo mejor hoy hay milonga?" y hasta llegó a decirle "ojo con este verdulero que te pone las peras podridas mezcladas con las buenas".
La señora trientona no le daba mucha bola, por eso de seguir sintiéndose dueña de sus actos, pero las evidencias de los poderes verdaderos de esta bruja se sumaban día a día.
Pero todo cambió una madrugada a comienzos de marzo.
La tarde anterior había tenido un sol radiante y la señora treintona lavó los acolchados de los chicos. No, no lavo a los chicos que son rellenitos, lavó eso gordito y lleno de guata que se pone encima de las camas. Por la noche, antes de dormir, la señora salió al patio, miró el cielo y tocó la tela. "Hmmm, todavía está mojada; bue, los dejo colgados, total hay estrellas...". La bruja que estaba un poco amodorrada saltó a los gritos en su hombro izquierdo: "no, no, no, esta noche va a llover!" La señora treintona se hizo la sorda y arrastró sus pantuflas para la casa. La bruja le tiró de las orejas y casi se cae por insistir "sacá esos acolchados de ahí que esta noche va a llover!"
Nunca corrí, perdón ejem, nunca corrió tanto esta señora treintona como esa noche a las tres de la madrugada cuando el golpe duro de las gotas contra el techo le confirmaron que esa bruja que ahora la miraba con una semisonrisa socarrona desde su hombro izquierdo, una vez más, había tenido razón.
La señora treintona en la actualidad sigue bastante fielmente los consejos de esa brujita que vive en su hombro izquierdo. Y aunque sigue igual de torpe e inocente, por lo menos ya sabe con mayor seguridad cuando ponerse ESE perfume especial y cuando depilarse.
miércoles, 24 de marzo de 2004
lunes, 22 de marzo de 2004
30 días
UN MES! bue, casi
Qué barbaridad, qué abandonado tengo este rancho.
Detalles de la ausencia:
Sep, así como lo oyen: un día fui muy inocentemente a prenderla para seguir armando mis planificaciones (tarea docente divertidíiiiiiiisima por cierto) y no arrancaba. Las lucecitas parapadearon un segundo y después...........................silencio...........................nada de nada...........................excepto por... "Ché Silvio, qué es ese olor raro?" Desde el patio vino Silvio arrastrando las ojotas y diciendo "hmmmmmmm?" "Ese olor, qué es ese olor?" "No, no, NO!!, apagá la zapatilla, la zapatilla!!!" Yo como estaba de sandalias (hacía muuuucho calor ese día) no entendí de qué zapatilla me hablaba.
End of the story: Se quemó. Todavía no entendí muy bien qué, pero el diagnóstico que dieron entre Silvio y mi cuñado fue terminante: "se quemó". Y las fotos? Y los mp3 que no había copiado? Y los jueguitos esos que son del año del ñaupa? y el banner? Kaput.
Silvio tardó 10 días en conseguir todo para armar otra máquina, configurarla similar a la que teníamos (similar no es lo mismo, en serio, en la ropa por ahí uno zafa, pero en otras cosas, créanme, similar no es lo mismo) y dejarla a punto para trabajar.
Saben una cosa? Durante mi ausencia los extrañé, mucho muchomucho. Pero no tanto como yo hubiera creido.
Qué barbaridad, qué abandonado tengo este rancho.
Detalles de la ausencia:
1
La obra de remodelación/ampliación de la casa sigue avanzando, y con la obra avanzan el polvillo, el pegote de cal y cemento en las zapatillas, las preguntas al arquitecto, los ruidos y golpes, las recorridas eternas buscando los mejores precios en pisos, ladrillos, ladrillones y cerámicos, sanitarios, grifería, maderas, hierro torsionado y muchas otras cosas que ni siquiera tenía idea que existieran.2
El comienzo de clases, de las clases de Ailén (2ºEGB; inglés; natación y guitarra), de las clases de Lihuel (jardín sala de 4, gimnasia) y de las clases de Mariana (sigo con mi 9ºEGB y ahora incorporé dos 7ºEGB, además del curso de violencia familiar y las imperdibles clases de natación).3
Algunos memoriosos recordarán que el año pasado tuve que formatear el disco C. Después de ese incidente me acostumbré a resguardar mis archivos una vez cada quince días. Menos mal, porque mi computadora después de la mudanza al galpón se ofendió terriblemente, creyó que la descartábamos por obsoleta, cayó en un pozo depresivo y se suicidó.Sep, así como lo oyen: un día fui muy inocentemente a prenderla para seguir armando mis planificaciones (tarea docente divertidíiiiiiiisima por cierto) y no arrancaba. Las lucecitas parapadearon un segundo y después...........................silencio...........................nada de nada...........................excepto por... "Ché Silvio, qué es ese olor raro?" Desde el patio vino Silvio arrastrando las ojotas y diciendo "hmmmmmmm?" "Ese olor, qué es ese olor?" "No, no, NO!!, apagá la zapatilla, la zapatilla!!!" Yo como estaba de sandalias (hacía muuuucho calor ese día) no entendí de qué zapatilla me hablaba.
End of the story: Se quemó. Todavía no entendí muy bien qué, pero el diagnóstico que dieron entre Silvio y mi cuñado fue terminante: "se quemó". Y las fotos? Y los mp3 que no había copiado? Y los jueguitos esos que son del año del ñaupa? y el banner? Kaput.
Silvio tardó 10 días en conseguir todo para armar otra máquina, configurarla similar a la que teníamos (similar no es lo mismo, en serio, en la ropa por ahí uno zafa, pero en otras cosas, créanme, similar no es lo mismo) y dejarla a punto para trabajar.
4
Tener la máquina en el galpón hace que uno piense varias veces en la necesidad de ir a prenderla y conectarse a Internet. Creo que fue la cura desintoxicante más simple de mi vida, hasta estoy pensando en sacar la heladera y la alacena y llevarmelas al galpón, para así poder adelgazar de una bendita vez ;). Se nota que como no tengo cerca el objeto de mi tentación, es como si dejara de existir. Las pocas veces que me he conectado ha sido por verdadera necesidad de información o por mandar y bajar mails. He leído algunos pocos blogs, pero no hice un círculo taaaaaan desmedidamente amplio como otras veces. Me limité a leer los que más más más me gustan, aunque tampoco he dejado comentarios.5
En este tiempo desinformatizada retomé la costumbre del papel y la bic azul. Y me han germinado unos porotos felices que me gustan mucho. Y también me gané varias siestas leyendo, pero no letras en una pantalla, sino libros-objetos. Y pude disfrutar otra vez del sillón ese que tiene el hueco justo de mi traste y del sol en la ventana mientras mi hijo juega a los piratas con un parche de cartulina y una espada que armamos con los dedos llenos de plasticola blanca.Saben una cosa? Durante mi ausencia los extrañé, mucho muchomucho. Pero no tanto como yo hubiera creido.
jueves, 26 de febrero de 2004
circo!
Circo circo circo!! Llegó un circo al pueblo!!
Qué bueno, qué bueno, qué bueno. Este fin de semana ya sé a dónde ir con los chicos...
Voy a romper el chanchito y durante el intervalo voy a ir con los payasos para comprar la fotito con el visor de plástico, y un coso de algodón de azúcar color rosa (no, verde no quiero, quiero rosa), y de esas varillitas que se parten y brillan en lo oscuro, y panchos con muuucha mayonesa y cocacola, y ojalá tengan la nariz de payaso esa con chifle porque quiero una, y un yo-yo, y eso qué es? no importa, dámelo también.
Pobre Silvio, tener que lidiar con tres enanos pedigüeños fanáticos del circo.
Qué bueno, qué bueno, qué bueno. Este fin de semana ya sé a dónde ir con los chicos...
Voy a romper el chanchito y durante el intervalo voy a ir con los payasos para comprar la fotito con el visor de plástico, y un coso de algodón de azúcar color rosa (no, verde no quiero, quiero rosa), y de esas varillitas que se parten y brillan en lo oscuro, y panchos con muuucha mayonesa y cocacola, y ojalá tengan la nariz de payaso esa con chifle porque quiero una, y un yo-yo, y eso qué es? no importa, dámelo también.
Pobre Silvio, tener que lidiar con tres enanos pedigüeños fanáticos del circo.
miércoles, 25 de febrero de 2004
de docentes y otras yerbas escolares
El primero que me hizo mover en la silla un poco incómoda fue Paul con sus posts acerca de la educación, sobre todo porque lo focalizaba desde la enseñanaza de las ciencias (que es mi tema), pero en aquel momento tenía la cabeza demasiado fría como para intentar dejarle algún comentario coherente. Después en varios foros docentes se armaron discusiones movidas acerca de incumbencias de títulos, cambios en el estatuto y alborotamiento de módulos en polimodal. La semana pasada durante el reencuentro con los colegas en la escuela el bichito argumentativo empezó a ponerse realmente interesante. Y el domingo con el anuncio de la suspensión de actos públicos para titularizaciones, la continuidad de provisionalidades y suplencias, sumado a la posible reforma del estatuto del docente me terminó de estallar la térmica.
Esto no es de ninguna manera una justificación pero a veces para los que no son docentes es difícil entender las complicaciones y tironeos a los que está sometido el maestro o el profesor:
--> Los cambios constantes que te hacen en el discurso los que están arriba;
--> la falta de respaldo real y honesto de los gremios que tendrían que defender nuestros derechos;
--> el tener que acomodarte de acuerdo al humor de tu director al punto de tener que formatear planillas completas porque "acá hacemos todo en arial, no en times new roman y además dejamos sangría de 1,5 y no de 1" (juro que es real);
--> la ausencia conciente de los padres que te dejan a los pibes en la puerta el primer día de clases y vienen a buscar el certificado de cursada el último día, como si la escuela fuera un enorme depósito o guardería;
--> la violencia latente que existe en todos lados pero que se respira en casi todas las aulas sin importar a qué sector social pertenezcan los chicos;
--> los "cuchillos pedagógicos" que te tiran los más veteranos que están descreídos y amargados de todo;
--> las trabas burocráticas que encontrás cuando resulta que después de pagar cerca de $500 por hacer un curso de perfeccionamiento acerca de la mediación escolar o la prevención de adicciones no te aparece el puntaje prometido, mientras que a tu compañera que hizo gratis un curso acerca de las bondades de la rúcula en la dieta de la portera recibe tanto puntaje como si hubiera hecho un master en la unviersidad devayaunoasaberdonde;
--> la incoherencia que existe en muchas medidas que te caen siempre desde un escalón más arriba (que las evaluaciones así, que los planes de clase asá, que la disciplina así, que la tolerancia asá) y que vos tratás de acomodar lo mejor posible a tus propias y personales convicciones (en caso que las tengas);
--> la falta de preparación y de apoyo para prepararte que tienen los docentes en muchas areas que según el título no necesitan saber pero que al final terminan aprendiendo a los golpes (desde trabajar en aulas integradas con chicos con dificultades visuales y/o auditivas, conocer qué se debe hacer y que se puede hacer cuando encontrás un alumno con signos de violencia familiar, manejar situaciones que limitan en lo delictivo y hasta saber entender que si en una escuela con comedor los últimos quince minutos no te dan ni cinco de bola es porque la escuela está impregnada del olorcito de la comida lista y ellos tienen HAMBRE);
--> la permanente competencia despiadada que se plantea con gente que hasta unos años antes era tu compañero de estudios y tu hermano en las crisis de examenes, donde por cuatro módulos ($125,00 para un profe sin antigüedad) son capaces de buscar tu prontuario en la policía.
Todo esto (que no es todo) te provocan primero desconcierto: sos un recién recibido, con tinta fresca en el diploma, durante la carrera nadie te instruyó que hay algo que se llama "estatuto del docente" y que pauta muy bien todas las obligaciones y derechos que tiene un docente. Y como el sistema educativo es el súmun de la burocracia, aunque te estés muriendo si no tenés el papel que corresponde (lenado por triplicado) no podés llamar a la ambulancia.
Después te da una sencación de estar abandonado a tu suerte en una isla desierta: nadie se hace cargo, todo lo dan por obvio y sos un suertudo de novela si encontrás a alguien con ganas de sentarse tooooooda una tarde de sábado a explicarte con pelos y señales las vueltas y más vueltas administrativas. Y a eso sumale que tenés que estar en buenas relaciones con las porteras, porque ellas manejan todo el submundo de los correveydile y saben a quién hay que darle bola, a quién hay que tener de amigo y a quién más vale no contrariar.
Y finalmente podés caer en un resbaladizo "ma' sí" que te lleva de cabeza a uno de dos pozos:
--> en uno mandas todo al carajo y te dedicás a hacer lo menos posible y a eximir a todos sin preguntar para así evitarte dolores de cabeza (no, dolores de conciencia no, si total para esta altura ya sos inconciente a todo lo que no sea el depósito de tu sueldo y del bendito incentivo)
--> en otro mandás todo al carajo pero te dedicás a hacer, a escribir, a armar proyectos locos aunque todos te pongan cara fea, a perseguir a la de lengua para que el texto informativo lo trabaje en conjunto con vos, a averiguarte el teléfono de la de plástica para ver cómo se puede armar una maqueta del ADN, a tener dolores de cabeza y gastritis buscando que de alguna manera misteriosa la cabeza de los alumnos haga CRACK, piensen y aprendan.
Sí, ya sé, seguramente abundan más los profes y maestros del primer tipo, aunque también hay muchos híbridos entre los dos casos (gente que se preocupa y trata aunque no le den el lugar, o gente que no se calienta pero por lo menos le da culpa). Pero bueno, los del segundo tipo (los "quijotes" los llama una colega) también existen, se diluyen un poco en la marea de las escuelas, pero existen. Son como las pulgas: no van a poder parar la locomotara pero van a llenar de ronchas al maquinista.
Lo malo es que hay que rezar para que a nuestros hijos le toquen un buen porcentaje de estos profes y maestros.
Esto no es de ninguna manera una justificación pero a veces para los que no son docentes es difícil entender las complicaciones y tironeos a los que está sometido el maestro o el profesor:
--> Los cambios constantes que te hacen en el discurso los que están arriba;
--> la falta de respaldo real y honesto de los gremios que tendrían que defender nuestros derechos;
--> el tener que acomodarte de acuerdo al humor de tu director al punto de tener que formatear planillas completas porque "acá hacemos todo en arial, no en times new roman y además dejamos sangría de 1,5 y no de 1" (juro que es real);
--> la ausencia conciente de los padres que te dejan a los pibes en la puerta el primer día de clases y vienen a buscar el certificado de cursada el último día, como si la escuela fuera un enorme depósito o guardería;
--> la violencia latente que existe en todos lados pero que se respira en casi todas las aulas sin importar a qué sector social pertenezcan los chicos;
--> los "cuchillos pedagógicos" que te tiran los más veteranos que están descreídos y amargados de todo;
--> las trabas burocráticas que encontrás cuando resulta que después de pagar cerca de $500 por hacer un curso de perfeccionamiento acerca de la mediación escolar o la prevención de adicciones no te aparece el puntaje prometido, mientras que a tu compañera que hizo gratis un curso acerca de las bondades de la rúcula en la dieta de la portera recibe tanto puntaje como si hubiera hecho un master en la unviersidad devayaunoasaberdonde;
--> la incoherencia que existe en muchas medidas que te caen siempre desde un escalón más arriba (que las evaluaciones así, que los planes de clase asá, que la disciplina así, que la tolerancia asá) y que vos tratás de acomodar lo mejor posible a tus propias y personales convicciones (en caso que las tengas);
--> la falta de preparación y de apoyo para prepararte que tienen los docentes en muchas areas que según el título no necesitan saber pero que al final terminan aprendiendo a los golpes (desde trabajar en aulas integradas con chicos con dificultades visuales y/o auditivas, conocer qué se debe hacer y que se puede hacer cuando encontrás un alumno con signos de violencia familiar, manejar situaciones que limitan en lo delictivo y hasta saber entender que si en una escuela con comedor los últimos quince minutos no te dan ni cinco de bola es porque la escuela está impregnada del olorcito de la comida lista y ellos tienen HAMBRE);
--> la permanente competencia despiadada que se plantea con gente que hasta unos años antes era tu compañero de estudios y tu hermano en las crisis de examenes, donde por cuatro módulos ($125,00 para un profe sin antigüedad) son capaces de buscar tu prontuario en la policía.
Todo esto (que no es todo) te provocan primero desconcierto: sos un recién recibido, con tinta fresca en el diploma, durante la carrera nadie te instruyó que hay algo que se llama "estatuto del docente" y que pauta muy bien todas las obligaciones y derechos que tiene un docente. Y como el sistema educativo es el súmun de la burocracia, aunque te estés muriendo si no tenés el papel que corresponde (lenado por triplicado) no podés llamar a la ambulancia.
Después te da una sencación de estar abandonado a tu suerte en una isla desierta: nadie se hace cargo, todo lo dan por obvio y sos un suertudo de novela si encontrás a alguien con ganas de sentarse tooooooda una tarde de sábado a explicarte con pelos y señales las vueltas y más vueltas administrativas. Y a eso sumale que tenés que estar en buenas relaciones con las porteras, porque ellas manejan todo el submundo de los correveydile y saben a quién hay que darle bola, a quién hay que tener de amigo y a quién más vale no contrariar.
Y finalmente podés caer en un resbaladizo "ma' sí" que te lleva de cabeza a uno de dos pozos:
--> en uno mandas todo al carajo y te dedicás a hacer lo menos posible y a eximir a todos sin preguntar para así evitarte dolores de cabeza (no, dolores de conciencia no, si total para esta altura ya sos inconciente a todo lo que no sea el depósito de tu sueldo y del bendito incentivo)
--> en otro mandás todo al carajo pero te dedicás a hacer, a escribir, a armar proyectos locos aunque todos te pongan cara fea, a perseguir a la de lengua para que el texto informativo lo trabaje en conjunto con vos, a averiguarte el teléfono de la de plástica para ver cómo se puede armar una maqueta del ADN, a tener dolores de cabeza y gastritis buscando que de alguna manera misteriosa la cabeza de los alumnos haga CRACK, piensen y aprendan.
Sí, ya sé, seguramente abundan más los profes y maestros del primer tipo, aunque también hay muchos híbridos entre los dos casos (gente que se preocupa y trata aunque no le den el lugar, o gente que no se calienta pero por lo menos le da culpa). Pero bueno, los del segundo tipo (los "quijotes" los llama una colega) también existen, se diluyen un poco en la marea de las escuelas, pero existen. Son como las pulgas: no van a poder parar la locomotara pero van a llenar de ronchas al maquinista.
Lo malo es que hay que rezar para que a nuestros hijos le toquen un buen porcentaje de estos profes y maestros.
lunes, 23 de febrero de 2004
home sweet home
Esta era mi casa hasta el lunes de la semana pasada.
Según Ignacio, esta va a ser mi casa cuando los albañiles terminen de trabajar.
En este momento es un revoltijo de ladrillos, arena, cal, cemento y números. Y promete hacerse peor cuando la semana que viene tengamos que mudar nuestro dormitorio y desarmar definitivamente el escritorio.
Sumadito a eso la semana pasada empecé a trabajar otra vez y la directora quiere proyectos hasta para ir al baño.
Ay... está mal ir deseando a esta altura del año que lleguen las vacaciones de invierno?
UPDATE: Para los que no pudieron ver las fotos prueben con estos links: casa original y casa proyecto
Según Ignacio, esta va a ser mi casa cuando los albañiles terminen de trabajar.
En este momento es un revoltijo de ladrillos, arena, cal, cemento y números. Y promete hacerse peor cuando la semana que viene tengamos que mudar nuestro dormitorio y desarmar definitivamente el escritorio.
Sumadito a eso la semana pasada empecé a trabajar otra vez y la directora quiere proyectos hasta para ir al baño.
Ay... está mal ir deseando a esta altura del año que lleguen las vacaciones de invierno?
UPDATE: Para los que no pudieron ver las fotos prueben con estos links: casa original y casa proyecto
jueves, 19 de febrero de 2004
to do list
reordenar el galpón, los galpones en realidad para reacomodar los cachivaches
juntar una caja ASÍ de inmensa con zapatillas del número 18 al 21 y llevárselas al padre Hugo
tirar: una bañadera de bebé con el fondo roto, una faja adelgazante toda podrida, cajas y más cajas llenas de papeles papelitos y papelones, un paraguas todo torcido, telgopores protectores de tele-video-equipodemúsica-walkman-etcétera, un cofre con la paciencia acumulada en horas de control mental junto con los cassetes del método Silva
guardar por las dudas: las primeras ropitas de bebés de los chicos, el changuito, la sillita de comer, el carrier, el portapañales, el bolso y el cambiador
mudar libros, revistas, albumes de fotos, adornitos y mi colección de lechuzas al galpón renovado de mi mamá; caerme en el camino y lucir con orgullo un moretón violeta muy coqueto
amanecer a las 7:00 am y escuchar PAMPAMPAMPAM PAM encima de mi cabeza mientras las perras ladran mirando el techo con ese ladrido que dice "quién anda ahí arriba sin nuestro permiso?"
levantar las plantas del minijardín cantero del frente para que los pedazos de mampostería no los aplasten, replantarlas en el patio de atrás y rezarle a San Cristóbal para que las perras no me las mastiquen
lavar los pisos tooooooooodos los días al mediodía y al atardecer, y aún así sentir el polvillo en tooooooodos lados
Espero que la casa quede tan bonita como el dibujito que una tarde de hace tres inviernos hizo Ignacio, el arquitecto, porque sino...
sábado, 14 de febrero de 2004
san valentin
De San Valentín no me interesa nada, ni los regalos ni la historia ni si es un anglicisimo más que incorporamos ni si es comenrcial ni la cantidad de corazones que se ven en la vidrieras ni que la radio se haya puesto insufrible con tantos mensajitos, nada.
Lo único que me interesa de San Valentín es que es la excusa perfecta para fletar a los enanos por un día a casa de los abuelos y festejarrrrrrrrrr...
Permiso, me voy a terminar la mochila de Lihuel y a ver si Ailén terminó de desayunar.
Lo único que me interesa de San Valentín es que es la excusa perfecta para fletar a los enanos por un día a casa de los abuelos y festejarrrrrrrrrr...
Permiso, me voy a terminar la mochila de Lihuel y a ver si Ailén terminó de desayunar.
jueves, 12 de febrero de 2004
lecturas
Hoy se recuerda el aniversario número 20 de la muerte de Julio Cortázar.
No es algo menor, pero últimamente prefiero los nacimientos antes que las muertes.
Y hoy se festejaría el cumpleaños número 195 de Charles Darwin.
Así que donde sea que estén hoy don Julio y don Charles: cheers! y gracias por horas llenas de placer y lectura.
No es algo menor, pero últimamente prefiero los nacimientos antes que las muertes.
Y hoy se festejaría el cumpleaños número 195 de Charles Darwin.
Así que donde sea que estén hoy don Julio y don Charles: cheers! y gracias por horas llenas de placer y lectura.
martes, 10 de febrero de 2004
LEAN ESTO ANTES DE LEER EL POST DE ABAJO
A todos los que comentaron y me "abrazaron" así de lejitos, GRACIAS.
Esto también soy yo, a veces me pongo triste y se me da por hacerme un ovillo para desaparecer.
Pero después se me pasa.
Siempre se me pasa.
Y yo sé que no se puede estar cien por cien pila todo el día toda la vida, porque eso tampoco es saludable y tampoco es normal. Pero igual me da bronca que me agarre la tristeza de los tobillos y como (para molestia de muchos de mis amigos) trato de entender todotodotodo lo que me pasa, cuando me encuentro con algo que se siente pero que no se puede explicar me enojo y me enrosco.
Y ahí ando por la vida, triste y enojada, todo junto.
Pero así como a mis amigos que me siguen llamando por teléfono cuando estoy así, después les llevo facturas y les cebo mate con mucha espumita, a ustedes les digo GRACIAS y los lleno de besitos.
A todos los que comentaron y me "abrazaron" así de lejitos, GRACIAS.
Esto también soy yo, a veces me pongo triste y se me da por hacerme un ovillo para desaparecer.
Pero después se me pasa.
Siempre se me pasa.
Y yo sé que no se puede estar cien por cien pila todo el día toda la vida, porque eso tampoco es saludable y tampoco es normal. Pero igual me da bronca que me agarre la tristeza de los tobillos y como (para molestia de muchos de mis amigos) trato de entender todotodotodo lo que me pasa, cuando me encuentro con algo que se siente pero que no se puede explicar me enojo y me enrosco.
Y ahí ando por la vida, triste y enojada, todo junto.
Pero así como a mis amigos que me siguen llamando por teléfono cuando estoy así, después les llevo facturas y les cebo mate con mucha espumita, a ustedes les digo GRACIAS y los lleno de besitos.
la parca
Mi primer muerto fue a los 9 años. No, miento, en realidad mi primer muerto fue a los 3 años y fue mi abuelo paterno, que murió en Rosario. Al velorio fue solamente mi papá y de allá se volvió con una pelea amarga con su mamá y sus hermanas que duró toda mi memoria. Pero eso es otra historia.
El segundo muerto en orden cronológico pero el primero real y visible para mí fue sí cuando tenía 9 años.
El papá de M., una compañera de la escuela, era dibujante técnico aunque a veces nos dibujaba monigotes para entretenernos mientras tomábamos la leche a la merienda. Yo siempre lo veía como un señor muy muy viejito, en realidad tenía 47 años pero para mí tenía más pinta de ser el abuelo que el papá de M. Un día en quinto grado (o era en sexto?) vino la maestra a decirnos que el papá de M. estaba muy enfermo y que teníamos que rezarle mucho a Dios para que se mejorara. La escuela donde iba era católica y mi cerebrito altamente influenciable había recibido altas dosis de doctrina religiosa, así que yo creía fervientemente en que si me portaba bien, iba a misa y rezaba mucho entonces nada malao pasaba y tenía asegurado un puestito en el Cielo. Demás está decir que aparte de las cadenas de oración que hacíamos en la escuela yo en mi casa rezaba mucho a la noche para que el papá de M. se mejorara y pudiera seguir consiguiéndonos esas piedritas cuadradas de mármol blanco para la payana.
Un día apareció en el aula la directora. Es raro cómo se fijan en la memoria ciertos detalles absurdos de momentos así. Yo te puedo describir perfecto la cartuchera que tenía mi compañera de banco ese día que doña Norma nos dijo: "Acaban de llamar del hospital, el papá de M. falleció hace una hora".
En mi cabeza no había lugar para otra pregunta que no fuera "por qué?" Me daba vueltas y vueltas hasta marearme: por qué por qué por qué por qué Fue mi primera bronca con Dios, mi primer desengaño, el primer palo en mi fe. Me sentía traicionada, como si todo lo que habíamos rezado y pedido no hubiera servido de nada, como si todo lo buena que era M. que siempre te prestaba las cosas y te regalaba los mapas calcados con plumín que le hacía el padre no sirvieran a cuenta de evitarle los malos momentos. por qué por qué por qué por qué
Al otro día a la mañana y en fila desde la escuela, metidos en el uniforme azul fuimos al velatorio. Mi mamá no me quería dejar ir, tenía miedo que me impresionara. Tarde má, la impresión ya estaba impresa. Una vez ahí estaban las chicanas entre los compañeros para ver quién se animaba a entrar a la "capilla ardiente" y quién era un miedoso que arrugaba frente a un muerto. Y yo no iba a dejar que me cacarearan como hacían con los otros. Así que entré y me paré al lado de la mamá de M., al ladito del cajón.
La mamá de M. hablaba y hablaba, decía que había adelgazado porque mirá cómo le queda holgada la camisa, si hasta los zapatos le quedan flojos como si se le hubieran achicado los pies y que por lo menos así ya no se quejaba de los dolores y había mucha mucha gente y el aire era pesado y lleno del olor de las coronas y esos dos cirios amarillos en la punta que se hacían cada vez más finitos y había algo en mis orejas que me hacía blublu y el papá de M. que era el que dibujaba monigotes a la hora de la merienda pero que no era él aunque pareciera dormido pero yo nunca lo había visto dormido y las manos flacas que ya no agarraban un lápiz de punta de cera sino que se agarraban entre sí sobre el pecho y yo y yo y yo.
Ya no importó si me cacareaban, salí de ahí caminando derechita y me fuí a la vereda. La maestra después me retó porque salí sin permiso, pero era como era muy complicado explicarle me aguanté el reto y las risas de mis compañeros. Después en mi casa mi mamá me preguntó todotodotodo como siempre y a la noche dormí por primera vez boca abajo. Aún hoy trato de dormir siempre en cualquier posición menos boca arriba, y si por alguna razón me duermo así seguro que en mitad de la noche me despierto con pesadillas o sueños feos.
Después de eso tuve otros muertos, algunos más importantes y otros menos, algunos jóvenes y otros viejos, algunos parientes y otros solo conocidos, algunos de muerte accidental y otros de lentas agonías. A muchos de esos velatorios asístí, pero generalmente no me acerco mucho al cajón. Hasta el domingo 1 de febrero.
La que murió fue la abuela de mi cuñado. Doña Amelia era una señora muy elegante y grande (82 años), viuda y coqueta, vivía en la iglesia. Era la típica señora mayor que uno ve en las iglesias limpiando los altares, planchando los trajes del sacerdote, preparando la jarra con el agua para los bautismos, controlando las limosneras, zurciendo los trajes de los santos y eso. A pesar de eso no era muy rompecocos con el tema religioso, uno podía sentarse y hablar de cualquier cosa con ella, desde política hasta recetas para la tos. El sábado doña Amelia fue a la misa de la tarde (como siempre) y el domingo a la mañana amaneció muerta en su cama en su departamento donde vivió sola y sin compañía por muchos años.
La encontró uno de los hijos que la iba a invitar a almorzar, doña Amelia estaba acostada en su cama, dormida y tranquila.
Y dormida y tranquila parecía adentro del cajón cuando yo me acerqué para verla. Serena. Eso, serena. Y a mí la habitación no me dio vueltas y vueltas, y las orejas no me hicieron blublu, y no tuve que salir corriendo a la vereda.
Después de ese domingo fue que a mí me atacó la tristeza. Y supongo que está bien. Que es lógico. Que es entendible. Así que agarré hojas y una fibra verde y escribí todo eso que está un cacho más arriba. Y lloré hasta que se me hincharon los ojos y hasta que me lavé la tristeza. Después el viernes me fui a Monte Hermoso y conseguí que el mar y el viento me lavaran la cara. Y ahora ya estoy tranqui otra vez.
Aunque siga sin poder dormir boca arriba.
El segundo muerto en orden cronológico pero el primero real y visible para mí fue sí cuando tenía 9 años.
El papá de M., una compañera de la escuela, era dibujante técnico aunque a veces nos dibujaba monigotes para entretenernos mientras tomábamos la leche a la merienda. Yo siempre lo veía como un señor muy muy viejito, en realidad tenía 47 años pero para mí tenía más pinta de ser el abuelo que el papá de M. Un día en quinto grado (o era en sexto?) vino la maestra a decirnos que el papá de M. estaba muy enfermo y que teníamos que rezarle mucho a Dios para que se mejorara. La escuela donde iba era católica y mi cerebrito altamente influenciable había recibido altas dosis de doctrina religiosa, así que yo creía fervientemente en que si me portaba bien, iba a misa y rezaba mucho entonces nada malao pasaba y tenía asegurado un puestito en el Cielo. Demás está decir que aparte de las cadenas de oración que hacíamos en la escuela yo en mi casa rezaba mucho a la noche para que el papá de M. se mejorara y pudiera seguir consiguiéndonos esas piedritas cuadradas de mármol blanco para la payana.
Un día apareció en el aula la directora. Es raro cómo se fijan en la memoria ciertos detalles absurdos de momentos así. Yo te puedo describir perfecto la cartuchera que tenía mi compañera de banco ese día que doña Norma nos dijo: "Acaban de llamar del hospital, el papá de M. falleció hace una hora".
En mi cabeza no había lugar para otra pregunta que no fuera "por qué?" Me daba vueltas y vueltas hasta marearme: por qué por qué por qué por qué Fue mi primera bronca con Dios, mi primer desengaño, el primer palo en mi fe. Me sentía traicionada, como si todo lo que habíamos rezado y pedido no hubiera servido de nada, como si todo lo buena que era M. que siempre te prestaba las cosas y te regalaba los mapas calcados con plumín que le hacía el padre no sirvieran a cuenta de evitarle los malos momentos. por qué por qué por qué por qué
Al otro día a la mañana y en fila desde la escuela, metidos en el uniforme azul fuimos al velatorio. Mi mamá no me quería dejar ir, tenía miedo que me impresionara. Tarde má, la impresión ya estaba impresa. Una vez ahí estaban las chicanas entre los compañeros para ver quién se animaba a entrar a la "capilla ardiente" y quién era un miedoso que arrugaba frente a un muerto. Y yo no iba a dejar que me cacarearan como hacían con los otros. Así que entré y me paré al lado de la mamá de M., al ladito del cajón.
La mamá de M. hablaba y hablaba, decía que había adelgazado porque mirá cómo le queda holgada la camisa, si hasta los zapatos le quedan flojos como si se le hubieran achicado los pies y que por lo menos así ya no se quejaba de los dolores y había mucha mucha gente y el aire era pesado y lleno del olor de las coronas y esos dos cirios amarillos en la punta que se hacían cada vez más finitos y había algo en mis orejas que me hacía blublu y el papá de M. que era el que dibujaba monigotes a la hora de la merienda pero que no era él aunque pareciera dormido pero yo nunca lo había visto dormido y las manos flacas que ya no agarraban un lápiz de punta de cera sino que se agarraban entre sí sobre el pecho y yo y yo y yo.
Ya no importó si me cacareaban, salí de ahí caminando derechita y me fuí a la vereda. La maestra después me retó porque salí sin permiso, pero era como era muy complicado explicarle me aguanté el reto y las risas de mis compañeros. Después en mi casa mi mamá me preguntó todotodotodo como siempre y a la noche dormí por primera vez boca abajo. Aún hoy trato de dormir siempre en cualquier posición menos boca arriba, y si por alguna razón me duermo así seguro que en mitad de la noche me despierto con pesadillas o sueños feos.
Después de eso tuve otros muertos, algunos más importantes y otros menos, algunos jóvenes y otros viejos, algunos parientes y otros solo conocidos, algunos de muerte accidental y otros de lentas agonías. A muchos de esos velatorios asístí, pero generalmente no me acerco mucho al cajón. Hasta el domingo 1 de febrero.
La que murió fue la abuela de mi cuñado. Doña Amelia era una señora muy elegante y grande (82 años), viuda y coqueta, vivía en la iglesia. Era la típica señora mayor que uno ve en las iglesias limpiando los altares, planchando los trajes del sacerdote, preparando la jarra con el agua para los bautismos, controlando las limosneras, zurciendo los trajes de los santos y eso. A pesar de eso no era muy rompecocos con el tema religioso, uno podía sentarse y hablar de cualquier cosa con ella, desde política hasta recetas para la tos. El sábado doña Amelia fue a la misa de la tarde (como siempre) y el domingo a la mañana amaneció muerta en su cama en su departamento donde vivió sola y sin compañía por muchos años.
La encontró uno de los hijos que la iba a invitar a almorzar, doña Amelia estaba acostada en su cama, dormida y tranquila.
Y dormida y tranquila parecía adentro del cajón cuando yo me acerqué para verla. Serena. Eso, serena. Y a mí la habitación no me dio vueltas y vueltas, y las orejas no me hicieron blublu, y no tuve que salir corriendo a la vereda.
Después de ese domingo fue que a mí me atacó la tristeza. Y supongo que está bien. Que es lógico. Que es entendible. Así que agarré hojas y una fibra verde y escribí todo eso que está un cacho más arriba. Y lloré hasta que se me hincharon los ojos y hasta que me lavé la tristeza. Después el viernes me fui a Monte Hermoso y conseguí que el mar y el viento me lavaran la cara. Y ahora ya estoy tranqui otra vez.
Aunque siga sin poder dormir boca arriba.
miércoles, 4 de febrero de 2004
no sé
De dónde viene la tristeza? Por qué camino se abre paso a la superficie? En qué momento cierro los ojos con fuerza y aparece la palabra dibuajada?
No sé. No sé. No sé.
Cuántas veces me he sentido triste? De qué manera me asalta la tristeza? Cuándo se va a ir para tener la cabeza vacía otra vez?
No sé. No sé. No sé.
Por qué esta falta de aire? De dónde esta ausencia de sabores? Para qué esta sensibilidad absurda?
No sé. No sé. No sé.
NO SÉ
No sé. No sé. No sé.
Cuántas veces me he sentido triste? De qué manera me asalta la tristeza? Cuándo se va a ir para tener la cabeza vacía otra vez?
No sé. No sé. No sé.
Por qué esta falta de aire? De dónde esta ausencia de sabores? Para qué esta sensibilidad absurda?
No sé. No sé. No sé.
NO SÉ
martes, 3 de febrero de 2004
lunes, 2 de febrero de 2004
capaz que no, pero...
Volvió N., mi cuñada menor. Pero no es que volvió de visita: volvió para vivir aquí otra vez.
Renunció a su trabajo en Buenos Aires (como analista financiera en Personal) para empezar a partir de hoy a trabajar en fiscalización de RENTAS oficina Bahía Blanca.
Como yo soy bastante inconciente y poco diplomática, y como ella relataba la sucesión de eventos de manera bastante elíptica, al final le pregunté: por qué te volviste? es mejor la plata? (no) entonces? (es que como las cosas con J. pintan que van bastante en serio, entonces me vine porque sino era un quilombo)
La charla fue el sábado.
Hoy es lunes, pero a mí me sigue volando una mosca en la panza que me dice que algo huele mal en Dinamarca.
Lo que más me zumba es que:
N. NO se parece a ninguna de mis amigas enamoradas, no da muestra de babearse por su hombrecito ni pone ojitos de ballena en celo ni suspira mirando el techo en la mitad del almuerzo; los he visto juntos y hacen una "linda" pareja pero algo en la nuca me molesta cuando veo cómo él la trata a ella (aunque disimule poniéndole onda de "esto es una joda y te verdugueo todo el tiempo porque te quiero mucho");
ella no ganaba ooooooh LA plata en Buenos aires pero estaba en un puesto muy bueno y con muchas probabilidades de mejorar, y ahora vuelve a un puesto contratado por un año por un sueldo mucho menor;
los comentarios de los padres (felices por tener a su bebé menor de vuelta en el pago) diciendo que qué bueno que él la haya podido "traer de vuelta", como si N. fuera un paquete trasladable;
un "algo" que no sé bien todavía qué es, pero que me molesta bastante.
Lo único que espero es que por esta vez mi sentido de bruja me falle y que N. realmente haya vuelto porque está perdidamente enamorada de J. (y que sea recíproco) y porque su centro afectivo sea más importante que su centro racional.
Ojalá. Ojalá. Ojalá. Ojalá.
Renunció a su trabajo en Buenos Aires (como analista financiera en Personal) para empezar a partir de hoy a trabajar en fiscalización de RENTAS oficina Bahía Blanca.
Como yo soy bastante inconciente y poco diplomática, y como ella relataba la sucesión de eventos de manera bastante elíptica, al final le pregunté: por qué te volviste? es mejor la plata? (no) entonces? (es que como las cosas con J. pintan que van bastante en serio, entonces me vine porque sino era un quilombo)
La charla fue el sábado.
Hoy es lunes, pero a mí me sigue volando una mosca en la panza que me dice que algo huele mal en Dinamarca.
Lo que más me zumba es que:
N. NO se parece a ninguna de mis amigas enamoradas, no da muestra de babearse por su hombrecito ni pone ojitos de ballena en celo ni suspira mirando el techo en la mitad del almuerzo; los he visto juntos y hacen una "linda" pareja pero algo en la nuca me molesta cuando veo cómo él la trata a ella (aunque disimule poniéndole onda de "esto es una joda y te verdugueo todo el tiempo porque te quiero mucho");
ella no ganaba ooooooh LA plata en Buenos aires pero estaba en un puesto muy bueno y con muchas probabilidades de mejorar, y ahora vuelve a un puesto contratado por un año por un sueldo mucho menor;
los comentarios de los padres (felices por tener a su bebé menor de vuelta en el pago) diciendo que qué bueno que él la haya podido "traer de vuelta", como si N. fuera un paquete trasladable;
un "algo" que no sé bien todavía qué es, pero que me molesta bastante.
Lo único que espero es que por esta vez mi sentido de bruja me falle y que N. realmente haya vuelto porque está perdidamente enamorada de J. (y que sea recíproco) y porque su centro afectivo sea más importante que su centro racional.
Ojalá. Ojalá. Ojalá. Ojalá.
sábado, 31 de enero de 2004
yhchang
Ni idea cómo llegué a esta página pero no puedo dejar de recomendarla:
Cunnilingus in North Korea
Entren sin miedo porque noy ni una sola imagen, son solamente palabras y música. Y aunque a veces esa combinación puede ser letal, créanme, en este caso es "educativo". Pero no en ESE sentido en que están pensando, sino educativo en un sentido político (?).
Hay que leer mucho mucho, todo en inglés y las palabras se presentan en un ritmo furioso y a veces inconstante. Esto en parte es porque el texto sigue la música de fondo, que es in-cre-í-ble (si alguien tiene idea de quién es el que canta favor de comunicarmelo).
Entren de un clic y sin chucho, que aunque sea por la musicalización vale la pena.
UPDATE: fui al sitio raíz Y0UNG-HAE CHANG HEAVY INDUSTRIES y me encontré con una pila de animaciones similares, muchas en inglés, otras en coreano, japonés, chino y hasta en español. Excelentes todas y con una musicalización facinante que en algunos casos cambia de acuerdo al idioma.
No dejen de pasear por ahí, aunque sea porque el hecho de ver las animaciones en japonés acompañadas de un jazz lleno de bronces, es una experiencia muy rara.
Cunnilingus in North Korea
Entren sin miedo porque noy ni una sola imagen, son solamente palabras y música. Y aunque a veces esa combinación puede ser letal, créanme, en este caso es "educativo". Pero no en ESE sentido en que están pensando, sino educativo en un sentido político (?).
Hay que leer mucho mucho, todo en inglés y las palabras se presentan en un ritmo furioso y a veces inconstante. Esto en parte es porque el texto sigue la música de fondo, que es in-cre-í-ble (si alguien tiene idea de quién es el que canta favor de comunicarmelo).
Entren de un clic y sin chucho, que aunque sea por la musicalización vale la pena.
UPDATE: fui al sitio raíz Y0UNG-HAE CHANG HEAVY INDUSTRIES y me encontré con una pila de animaciones similares, muchas en inglés, otras en coreano, japonés, chino y hasta en español. Excelentes todas y con una musicalización facinante que en algunos casos cambia de acuerdo al idioma.
No dejen de pasear por ahí, aunque sea porque el hecho de ver las animaciones en japonés acompañadas de un jazz lleno de bronces, es una experiencia muy rara.
viernes, 30 de enero de 2004
caminos
Hay blogs que leo regularmente pero que jamás linkeo.
Por qué? Ni idea.
Pero tengo caminos ya hechos y sé que de alguna manera, sin necesidad de enlazarlos voy a encontrarlos y disfrutar de la lectura.
Pero lo verdaderamente divertido es cuando voy descubriendo otros caminos de casualidad, tanto que cuando quiero recuperar el hilo y leerlos nuevamente me resulta imposible.
Por ejemplo hoy mi camino fue el siguiente:
Horacio --> Bohdi --> Almu --> fer --> yomismo --> josé docaragón --> Carmen --> Fabrizio Ferri Benedetti --> Duveth --> Homero --> & --> vpv --> sentinela --> Kira --> H --> Febe --> Amanda --> C_R_P --> not a pretty girl --> y acá ya me dolían los ojos, así que dejé de caminar y me volví a mi casa.
Muchos blogs no los conocía, otros los había visitado alguna vez hace mucho tiempo y otros son parte de mis paradas frecuentes.
Lo raro es que esto mismo sería imposible hacerlo en la vida real. Uno no puede por ejemplo ir a casa de una amiga y decirle "a ver mostrame de agenda o tu directorio" poner el dedo al azar en algún lugar y moverse hasta ahí. Llegar, tocar timbre y que te abran la puerta, que te dejen mironear todos los rincones y volver a lo mismo, "a ver mostrame de agenda o tu directorio". Todo en un loop completamente bizarro e irreverente.
Los que mantenemos un blog activo y lo dejamos ahí dispuesto a los ojos de cualquiera, definitivamente somos gente rara.
Por qué? Ni idea.
Pero tengo caminos ya hechos y sé que de alguna manera, sin necesidad de enlazarlos voy a encontrarlos y disfrutar de la lectura.
Pero lo verdaderamente divertido es cuando voy descubriendo otros caminos de casualidad, tanto que cuando quiero recuperar el hilo y leerlos nuevamente me resulta imposible.
Por ejemplo hoy mi camino fue el siguiente:
Horacio --> Bohdi --> Almu --> fer --> yomismo --> josé docaragón --> Carmen --> Fabrizio Ferri Benedetti --> Duveth --> Homero --> & --> vpv --> sentinela --> Kira --> H --> Febe --> Amanda --> C_R_P --> not a pretty girl --> y acá ya me dolían los ojos, así que dejé de caminar y me volví a mi casa.
Muchos blogs no los conocía, otros los había visitado alguna vez hace mucho tiempo y otros son parte de mis paradas frecuentes.
Lo raro es que esto mismo sería imposible hacerlo en la vida real. Uno no puede por ejemplo ir a casa de una amiga y decirle "a ver mostrame de agenda o tu directorio" poner el dedo al azar en algún lugar y moverse hasta ahí. Llegar, tocar timbre y que te abran la puerta, que te dejen mironear todos los rincones y volver a lo mismo, "a ver mostrame de agenda o tu directorio". Todo en un loop completamente bizarro e irreverente.
Los que mantenemos un blog activo y lo dejamos ahí dispuesto a los ojos de cualquiera, definitivamente somos gente rara.
jueves, 29 de enero de 2004
rta
A veces parezco idiota porque pregunto trivialidades y me guardo las interrogaciones que de verdad valen.
Pero no es que lo haga de lela, nonono. Ni siquiera es por timidez.
Es por miedo.
Por miedo a las respuestas.
Pero no es que lo haga de lela, nonono. Ni siquiera es por timidez.
Es por miedo.
Por miedo a las respuestas.
lunes, 26 de enero de 2004
ja!
... y entonces va y dice ...
"ah, no, a mí que me falte cualquier cosa, pero el sacacorchos es imprescindible..."
... todavía me pregunto como no me hice pis de tanto reírme.
"ah, no, a mí que me falte cualquier cosa, pero el sacacorchos es imprescindible..."
... todavía me pregunto como no me hice pis de tanto reírme.
viernes, 23 de enero de 2004
princesita
La manía del weblog personal llegó a todos lados.
Tanto que no alcanza con contar la vida propia, a veces hace falta dar vuelo a la pluma imaginativa que todos tenemos dentro (algunos más dormida que otros, pero bué) para inventarse un personaje completo. Que no es ni más ni menos que lo que hacen muchos escritores al armar novelas complejas: se inventan un personaje, un tipito cualquiera y lo van adornando con una personalidad, un pasado, parientes, amigos, una familia cercana, paisajes, en fin, con todo lo que su imaginación pueda darle a ese personaje para que se vea y se lea real.
He leído en muchos blogs comentarios adversos acerca del Weblog de una mujer gorda. Que si Mirta existe, que si es un grupo de creativos y guionistas, que si ella de dedos firmes teclea los posts, que si es una especie de blognovela finamente orquestada. A mí la verdad no me interesa nada de eso. Porque Mirta empieza a ser real desde el momento en que la leo. Sus desventuras, sus problemas y relaciones con los hijos, con el negocio, con los vecinos, todo eso es real mientras lo leo. No sé si es real después, afuera de la pantalla. Y honestamente, me importa un cuerno.
Hace unos días llegué de casualidad a otro blog de estos en que mientras lo vas leyendo te vas creyendo que es real. Es el "Diario de Letizia Ortiz".
Y quién es Letizia Ortiz? Es la periodista que se comprometió con el principe Felipe de Asturias, el futuro rey de España. La cuestión es que al principio tenía un poco de desconfianza mientras leía, pero ya después me metí en el juego y me creí que esas bien podían ser las sensaciones que cruzan a esta mina. Sensaciones contradictorias, a vecs acobardada por tanto protocolo y a veces enamorada hasta el tuétano de su "Filíp".
Claro, si uno se toma el trabajo de leer hasta el final de la página se encuentra con el siguiente texto (que ni siquiera está en letras chiquitas) : "Respetuosa ficción literaria compuesta día a día sobre la vida de un personaje público " Ajá, así que ficción literaria. "Solamente" ficción literaria.
Y bueno, no importa. Igual está bueno imaginarse que uno es una mina común que labura y eso, y que de golpe conoce al Príncipe y se enamora y todo eso. Después de todo, no es esa la base de "La Cenicienta"?
Tanto que no alcanza con contar la vida propia, a veces hace falta dar vuelo a la pluma imaginativa que todos tenemos dentro (algunos más dormida que otros, pero bué) para inventarse un personaje completo. Que no es ni más ni menos que lo que hacen muchos escritores al armar novelas complejas: se inventan un personaje, un tipito cualquiera y lo van adornando con una personalidad, un pasado, parientes, amigos, una familia cercana, paisajes, en fin, con todo lo que su imaginación pueda darle a ese personaje para que se vea y se lea real.
He leído en muchos blogs comentarios adversos acerca del Weblog de una mujer gorda. Que si Mirta existe, que si es un grupo de creativos y guionistas, que si ella de dedos firmes teclea los posts, que si es una especie de blognovela finamente orquestada. A mí la verdad no me interesa nada de eso. Porque Mirta empieza a ser real desde el momento en que la leo. Sus desventuras, sus problemas y relaciones con los hijos, con el negocio, con los vecinos, todo eso es real mientras lo leo. No sé si es real después, afuera de la pantalla. Y honestamente, me importa un cuerno.
Hace unos días llegué de casualidad a otro blog de estos en que mientras lo vas leyendo te vas creyendo que es real. Es el "Diario de Letizia Ortiz".
Y quién es Letizia Ortiz? Es la periodista que se comprometió con el principe Felipe de Asturias, el futuro rey de España. La cuestión es que al principio tenía un poco de desconfianza mientras leía, pero ya después me metí en el juego y me creí que esas bien podían ser las sensaciones que cruzan a esta mina. Sensaciones contradictorias, a vecs acobardada por tanto protocolo y a veces enamorada hasta el tuétano de su "Filíp".
Claro, si uno se toma el trabajo de leer hasta el final de la página se encuentra con el siguiente texto (que ni siquiera está en letras chiquitas) : "Respetuosa ficción literaria compuesta día a día sobre la vida de un personaje público " Ajá, así que ficción literaria. "Solamente" ficción literaria.
Y bueno, no importa. Igual está bueno imaginarse que uno es una mina común que labura y eso, y que de golpe conoce al Príncipe y se enamora y todo eso. Después de todo, no es esa la base de "La Cenicienta"?
jueves, 22 de enero de 2004
A ver...
Para qué me voy a gastar tratando de explicar lo que me pasa, si ayer Marina lo hizo tan pero tan bien...
No tiene sentido que me esfuerce, no, no tiene.
Para qué me voy a gastar tratando de explicar lo que me pasa, si ayer Marina lo hizo tan pero tan bien...
No tiene sentido que me esfuerce, no, no tiene.
el puto amor?
Ella salió de mi vida 6 meses después de dejarlo, la llamé y la dije que no podía volver a verla porque la seguía queriendo y, claro, ella rehacía su vida con otros chicos, otros. Pufff. Tan solo de vez en cuando, cuando llegaba a casa borracho y falsamente abatido una vez más, la escribía mails donde le contaba que la quería, que me acostaba con otras chicas con las que no conseguía sentir nada, las cosas que me pasaban, etc...
Ella nunca respondía, ya se lo avise antes de dejar de verla definitivamente: ?no respondas nunca a mis mensajes o mails borracho?. Ella, muy inteligente, no lo hacía.
Volví a verla hace poco mas de un mes, ya lo mencioné anteriormente, y creí que todo estaba superado. Que verla y no echarla de menos marcaría un antes y un después en el destino de mis sentimientos. Claro, yo estaba con otra, que me dejo al poco, pero me entretenía con otras. Pero han llegado las navidades y estas fechas a las que no tengo un cariño especial pero que me han hecho volver a pensar en ella. En lo bien que lo habríamos pasado en esa casa donde estuvimos a punto de instalarnos. Con nuestro gatito, nuestro peculiar gusto decorativo y las paredes mal pintadas por nosotros. (...)
seguir leyendo
PM 100%real
Ella nunca respondía, ya se lo avise antes de dejar de verla definitivamente: ?no respondas nunca a mis mensajes o mails borracho?. Ella, muy inteligente, no lo hacía.
Volví a verla hace poco mas de un mes, ya lo mencioné anteriormente, y creí que todo estaba superado. Que verla y no echarla de menos marcaría un antes y un después en el destino de mis sentimientos. Claro, yo estaba con otra, que me dejo al poco, pero me entretenía con otras. Pero han llegado las navidades y estas fechas a las que no tengo un cariño especial pero que me han hecho volver a pensar en ella. En lo bien que lo habríamos pasado en esa casa donde estuvimos a punto de instalarnos. Con nuestro gatito, nuestro peculiar gusto decorativo y las paredes mal pintadas por nosotros. (...)
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PM 100%real
martes, 20 de enero de 2004
Hoy me gustaría volver al año 94 y que yo me pudiera colar en tu viaje de trabajo.
Pasarnos dos-tres-cuatro-lashorasquesenecesiten viajando, tomando mate y hablando. Después yo me dedicaría a caminar por el pueblo-que-sea, miraría vidrieras, entraría a algún bar a tomarme una 7-UP con mucho limón, escribiría en mi cuaderno, sacaría fotos, me sentaría en la plaza o en el balneario a esperarte.
Más tarde escucharía el relato de todas tus peripecias electrónicas con cara de verdadero interés aunque no te entienda ni una sola palabra. Cenaríamos y buscaríamos un hotel que te haga una boleta de habitación simple pero que nos de la llave de una habitación doble.
Pero no, no se puede.
No se puede volver el tiempo atrás, ni se puede dejar de ser esto que hoy somos.
Eso sí, si el proximo viaje vas a Viedma, no sé de qué manera pero yo me cuelo.
Pasarnos dos-tres-cuatro-lashorasquesenecesiten viajando, tomando mate y hablando. Después yo me dedicaría a caminar por el pueblo-que-sea, miraría vidrieras, entraría a algún bar a tomarme una 7-UP con mucho limón, escribiría en mi cuaderno, sacaría fotos, me sentaría en la plaza o en el balneario a esperarte.
Más tarde escucharía el relato de todas tus peripecias electrónicas con cara de verdadero interés aunque no te entienda ni una sola palabra. Cenaríamos y buscaríamos un hotel que te haga una boleta de habitación simple pero que nos de la llave de una habitación doble.
Pero no, no se puede.
No se puede volver el tiempo atrás, ni se puede dejar de ser esto que hoy somos.
Eso sí, si el proximo viaje vas a Viedma, no sé de qué manera pero yo me cuelo.
amor a quemarropa
Was sabe que en este mundo pocas cartas de tinta y papel caen en los buzones, pero igual se asombra ante el comentario: "debe ser bonito que alguien te escriba..."
lunes, 19 de enero de 2004
Pequeña obra teatral titulada: EL ASADO DEL DOMINGO
Ambientación: pileta pública, sector de fogones a la sombra de los eucaliptos, domingo al mediodía, mucho pero mucho calor
Intérpretes: Tres matrimonios, cada uno con su respectivos chicos más una abuela.
Público: nosotros (que estábamos en el fogón de al lado)
Escena 1: Llegan todos juntos, cada uno trae algo para aportar al asado común. Las mujeres y los chicos se van a la pileta, los varones quedan a cargo del asado.
Varón 1: Bueno, yo prendo el fuego, pero vos andá preparando la carne.
Varón 2: Dale, ché, la sal dónde está?
Varón 1: Fijate en una de esas bolsas que mi mujer trajo de todo, es un frasco blanco creo.
Varón 3 (un señor de unos cincuentipico, bastante gordo y con cara de cansancio): No le pongás mucha sal que después me sube la presión.
Varón 2: No gordo quedate tranquilo (mientras tanto sobaba con cariño un pollo y varias porciones carne vacuna). Lo froto así, ves?, así le pongo menos. Aparte este salero no tiene agujeritos...
Varón 1: Ah, no sé, esas son cosas de mi mujer
Escena 2: La carne está practicamente asada. El pollo se veía doradito y crujiente; la carne en su punto ideal. Llega la mujer del Varón 1.
Mujer 1: Y? Cómo marcha eso?
Varón 1: Y mirá qué pinta tiene. Ya falta poco, el resto cuando viene?
Mujer 1: Ahora enseguida, yo me vine antes para preparar la ensalada.
Varón 2: Che, ni un mate nos vinieron a cebar, mirá el asadazo que nos estamos mandando y ustedes meta joda en el agua.
Mujer 1: Y bueno, ustedes quisieron asado, si yo había dicho de traer sandwichitos...
Varón 3: A mí me hubieran venido bien los sandwiches como picada.
(mientras hablaba la Mujer 1 iba y venía acomodando cosas, poniendo la mesa, cortando tomates y sacando los condimentos)
Mujer 1: Vos gordo con poquita sal no?
Varón 3: Sí, por la presión, que si no me sube.
Mujer 1: Viejo, tomá, ponele vos sal a la ensalada que a mí siempre se me va la mano.
Varón 1: Negra, vos trajiste dos saleros?
Mujer 1: No, traje ese solo.
Varón 1: (al Varón 2) Qué decías vos que el salero no tenía agujeritos? Mirá todos los que tiene...
Varón 2: (mirando el frasco que le muestran) Pero... ese no es el salero que yo usé...
... (((silencio entre los protagonistas y silencio entre el público))) ...
Varón 2: ... el salero que yo usé es ese otro ...
Mujer 1: Este? Usaste este? No te puedo creer! Y le pusieron de esto al asado? Esto es AZÚCAR!
Varón 2: Naaaaaah, en serio?
Mujer 1: Me vas a decir a mí? Es azúcar nene, azúcar.
... (((todos (protagonistas y público) miran el asado en silencio))) ...
Varón 3: Bueno, por lo menos no me va a subir la presión.
Risa general entre los protagonistas y el público, saludo final con reparto de la nueva receta de "asado glacé" de próxima aparición el El goumet.com
Ambientación: pileta pública, sector de fogones a la sombra de los eucaliptos, domingo al mediodía, mucho pero mucho calor
Intérpretes: Tres matrimonios, cada uno con su respectivos chicos más una abuela.
Público: nosotros (que estábamos en el fogón de al lado)
Escena 1: Llegan todos juntos, cada uno trae algo para aportar al asado común. Las mujeres y los chicos se van a la pileta, los varones quedan a cargo del asado.
Varón 1: Bueno, yo prendo el fuego, pero vos andá preparando la carne.
Varón 2: Dale, ché, la sal dónde está?
Varón 1: Fijate en una de esas bolsas que mi mujer trajo de todo, es un frasco blanco creo.
Varón 3 (un señor de unos cincuentipico, bastante gordo y con cara de cansancio): No le pongás mucha sal que después me sube la presión.
Varón 2: No gordo quedate tranquilo (mientras tanto sobaba con cariño un pollo y varias porciones carne vacuna). Lo froto así, ves?, así le pongo menos. Aparte este salero no tiene agujeritos...
Varón 1: Ah, no sé, esas son cosas de mi mujer
Escena 2: La carne está practicamente asada. El pollo se veía doradito y crujiente; la carne en su punto ideal. Llega la mujer del Varón 1.
Mujer 1: Y? Cómo marcha eso?
Varón 1: Y mirá qué pinta tiene. Ya falta poco, el resto cuando viene?
Mujer 1: Ahora enseguida, yo me vine antes para preparar la ensalada.
Varón 2: Che, ni un mate nos vinieron a cebar, mirá el asadazo que nos estamos mandando y ustedes meta joda en el agua.
Mujer 1: Y bueno, ustedes quisieron asado, si yo había dicho de traer sandwichitos...
Varón 3: A mí me hubieran venido bien los sandwiches como picada.
(mientras hablaba la Mujer 1 iba y venía acomodando cosas, poniendo la mesa, cortando tomates y sacando los condimentos)
Mujer 1: Vos gordo con poquita sal no?
Varón 3: Sí, por la presión, que si no me sube.
Mujer 1: Viejo, tomá, ponele vos sal a la ensalada que a mí siempre se me va la mano.
Varón 1: Negra, vos trajiste dos saleros?
Mujer 1: No, traje ese solo.
Varón 1: (al Varón 2) Qué decías vos que el salero no tenía agujeritos? Mirá todos los que tiene...
Varón 2: (mirando el frasco que le muestran) Pero... ese no es el salero que yo usé...
... (((silencio entre los protagonistas y silencio entre el público))) ...
Varón 2: ... el salero que yo usé es ese otro ...
Mujer 1: Este? Usaste este? No te puedo creer! Y le pusieron de esto al asado? Esto es AZÚCAR!
Varón 2: Naaaaaah, en serio?
Mujer 1: Me vas a decir a mí? Es azúcar nene, azúcar.
... (((todos (protagonistas y público) miran el asado en silencio))) ...
Varón 3: Bueno, por lo menos no me va a subir la presión.
Risa general entre los protagonistas y el público, saludo final con reparto de la nueva receta de "asado glacé" de próxima aparición el El goumet.com
contradicciones
Alex tiene un blog llamado "El frasco del odio". Uno pensaría que encontrar amor en un blog con semejante título es algo poco probable, y sin embargo no es así. Es más, tiene una categoría entera llamada "amores vacíos" y contradictoriamente está repletita de amor.
sábado, 17 de enero de 2004
hablemos de amor
Angelina pone un pequeño diálogo acerca del amor,
claro que para ciertos temas se puede dialogar sin palabras...
claro que para ciertos temas se puede dialogar sin palabras...
viernes, 16 de enero de 2004
La mayor parte del tiempo trato de ser algo así como espontánea. 
Pero algunos detalles a la hora del lavadero me delatan:
--> La ropa sucia blanca la pongo en un canasto blanco; la ropa sucia de color la pongo en un canasto naranja. Me pone muuuuy nerviosa encontrarme un par de medias verdes en el canasto blanco.
--> A la hora de lavar la ropa de color separo todo lo naranja o beije o marrón por un lado, todo lo verde por otro, todo lo rojo por otro y todo lo azul o violeta por otro. Si los subgrupos de color son chicos puedo combinar lavaddos de rojo-azul y de amarillo-verde; nunca pero nunca de rojo y verde.
--> Lavo la ropa personal por un lado y en otro ciclo diferente lavo sábanas, toallas, manteles y repasadores. Nunca pero nunca lavo una servilleta o un pañuelo junto con los pantalones o las remeras.
--> Saco la ropa del lavarropas siempre en este orden: primero la ropa grande (remeras, camisas y pantalones míos o de Silvio) y la pongo en un balde grande; después la ropa chica (remeras, camisas y pantalones de Ailén o de Lihuel) y la pongo en un balde chico; y por último la ropa interior.
--> Para colgar la ropa sigo el mismo orden que para sacarla del lavarropas. Y todo lo que es de color lo cuelgo con las costuras hacia afuera.
--> Uso primero todos los broches de plástico y recién cuando se terminan sigo con los de madera.
--> Las medias siempre las cuelgo de a pares. Si encuentro primero una en el balde, la cuelgo y dejo el espacio al lado para cuando aparezca la compañera.
Sí, soy toda una maniática estructurada.
Yo me río y trato de justificarme diciendo que es porque soy de Virgo.
Pero en realidad hay días en los que tanta estructura me preocupa.

Pero algunos detalles a la hora del lavadero me delatan:
--> La ropa sucia blanca la pongo en un canasto blanco; la ropa sucia de color la pongo en un canasto naranja. Me pone muuuuy nerviosa encontrarme un par de medias verdes en el canasto blanco.
--> A la hora de lavar la ropa de color separo todo lo naranja o beije o marrón por un lado, todo lo verde por otro, todo lo rojo por otro y todo lo azul o violeta por otro. Si los subgrupos de color son chicos puedo combinar lavaddos de rojo-azul y de amarillo-verde; nunca pero nunca de rojo y verde.
--> Lavo la ropa personal por un lado y en otro ciclo diferente lavo sábanas, toallas, manteles y repasadores. Nunca pero nunca lavo una servilleta o un pañuelo junto con los pantalones o las remeras.
--> Saco la ropa del lavarropas siempre en este orden: primero la ropa grande (remeras, camisas y pantalones míos o de Silvio) y la pongo en un balde grande; después la ropa chica (remeras, camisas y pantalones de Ailén o de Lihuel) y la pongo en un balde chico; y por último la ropa interior.
--> Para colgar la ropa sigo el mismo orden que para sacarla del lavarropas. Y todo lo que es de color lo cuelgo con las costuras hacia afuera.
--> Uso primero todos los broches de plástico y recién cuando se terminan sigo con los de madera.
--> Las medias siempre las cuelgo de a pares. Si encuentro primero una en el balde, la cuelgo y dejo el espacio al lado para cuando aparezca la compañera.
Sí, soy toda una maniática estructurada.
Yo me río y trato de justificarme diciendo que es porque soy de Virgo.
Pero en realidad hay días en los que tanta estructura me preocupa.
Extrañandote
Errante Soñador empieza su historia diciendo: "No podrías imaginarte las noches que he soñado contigo." Y cerquita del final pone: "Y la voz silenciosa de mi alma grita por tí." Por qué duele tanto la ausencia?
jueves, 15 de enero de 2004
miércoles, 14 de enero de 2004
Ando con las manos llenas de tags y de imagenes modificadas, con los pies sucios de silencio y la panza llena de ese aire azul que queda encerrado entre los árboles.. Tengo ideas que me llenan de viento la cabeza mientras estoy al sol pero que huyen espantadas frente al monitor.
En un cuaderno arrugado y con los bordes manchados de bronceador estoy escribiendo palabras sueltas. Duerme abajo de mi reposera y cada vez que me asalta alguna levanto mi cazamariposas camuflado en bic azul trazo grueso y la estampo entre los renglones.
Por alguna misteriosa razón el ventilador ahora no hace ruido de avión, y el aire que sopla me hace mimitos en el pelo. El silencio de la siesta no me importa, ahora tengo horas y horas de música gracias a este regalo atrasado de Navidad (o será adelanto de cumpleaños?). No sé.
Igual prefiero sacárme los auriculares al sol. Para poder escuchar a mi piel crujir. Para poder escuchar las risas ajenas. Para poder sentir el ruido del agua abrazando los cuerpos. Para eso no necesito MP3 ni playlist ni nada de eso. Para eso solamente me alcanza con mis orejas.
En un cuaderno arrugado y con los bordes manchados de bronceador estoy escribiendo palabras sueltas. Duerme abajo de mi reposera y cada vez que me asalta alguna levanto mi cazamariposas camuflado en bic azul trazo grueso y la estampo entre los renglones.
Por alguna misteriosa razón el ventilador ahora no hace ruido de avión, y el aire que sopla me hace mimitos en el pelo. El silencio de la siesta no me importa, ahora tengo horas y horas de música gracias a este regalo atrasado de Navidad (o será adelanto de cumpleaños?). No sé.
Igual prefiero sacárme los auriculares al sol. Para poder escuchar a mi piel crujir. Para poder escuchar las risas ajenas. Para poder sentir el ruido del agua abrazando los cuerpos. Para eso no necesito MP3 ni playlist ni nada de eso. Para eso solamente me alcanza con mis orejas.
martes, 13 de enero de 2004
Lihuel ya casi no tiene fiebre. Está de mejor humor, tiene ganas de jugar y hasta le volvió el apetito.
Víctor (el pediatra) ayer fue muy amable y paciente. Sabe que a mí esas diagnosis de virus me molestan y sabe que yo sé acerca de los virus, de su forma de acción y de su verdadera existencia. A pesar de eso me dio una soberbia miniclase de virosis varias, me espantó todos los fantasmas, me puso una lista de por qué descartaba cada cosa y por qué terminaba concluyendo que seguramente era un virus de esos que" joden pero no lastiman". Y de paso y ya que estábamos ahí les hizo un control general a los dos, con lo cual yo me enteré que a Ailén le faltan apenas cuarenta centímetros para alcanzar mi estatura.
Es bueno tener un médico con paciencia, uno que explique todostodostodos los detalles, que agarre el anotador y haga dibujitos para que hasta el padre electrónico entienda. Aunque claro, Víctor nunca se va a poder comparar con Marta. Marta era la pediatra que teníamos en Tandil y cuando supo que nos volvíamos al pago nos recomendó un colega suyo (ex-compañero de facultad) que atendía en Bahía Blanca. Y la verdad es que no nos defraudó, pero aún así no es igual a Marta.
Marta es la clase de doctora que te dejaba todos los teléfonos posibles y que aunque la llamaras a las tres de la mañana para decirle que Ailén de cuatro meses había estornudado cinco veces, te atendía, te preguntaba las cosas con voz de sueño, te consolaba y si era necesario se aparecía en tu casa con un tapado arriba del pijama para revisarla. Marta es la clase de doctora que te atendía dos horas después del turno que te habían dado pero que una vez adentro del consultorio te escuchaba, te respondía por milésima vez las preguntas que se te ocurrían y se demoraba cuarenta minutos poniendo miles de ejemplos para que entendiéramos o enseñándonos cómo aprovechar mejor los beneficios que nos daba la prepaga. Marta es la clase de doctora que suspendió una chorrada de turnos una tarde para hacernos de apoyo cuando tuvimos que internar a Ailén por su broncoespasmo. Marta es la clase de doctora que ante un ataque de fiebre y caprichos de Ailén (justo una semana antes de que naciera Lihuel) se sentó con ella en el suelo y con unos muñecos de tela le explicó sin decirle ni una sola mentira dónde estaba su hermano, por dónde iba a salir y cómo se iba a prender a la teta de mamá para alimentarse (y después de eso a Ailén le bajó la fiebre y le desaparecieron gran parte de los caprichos). Marta es la clase de doctora que hizo que Lihuel después de nacer por cesárea se prendiera a la teta en el quirófano mientras me suturaban y es la que hizo que a pesar de mis pezones horrorosos pudioera tener una lactancia plena con los dos. Todavía guardo papelitos con sus recetas de papillas raras, con sus preguntas para autoevaluarnos y levantarnos el ánimo como papás, con sus recomendaciones para bajar la fiebre, con sus pequeños tips para sobrellevar los berrinches de la enana déspota...
Marta Brea, no sabés como extraño que ya no seas la pediatra de mis hijos.
Víctor (el pediatra) ayer fue muy amable y paciente. Sabe que a mí esas diagnosis de virus me molestan y sabe que yo sé acerca de los virus, de su forma de acción y de su verdadera existencia. A pesar de eso me dio una soberbia miniclase de virosis varias, me espantó todos los fantasmas, me puso una lista de por qué descartaba cada cosa y por qué terminaba concluyendo que seguramente era un virus de esos que" joden pero no lastiman". Y de paso y ya que estábamos ahí les hizo un control general a los dos, con lo cual yo me enteré que a Ailén le faltan apenas cuarenta centímetros para alcanzar mi estatura.
Es bueno tener un médico con paciencia, uno que explique todostodostodos los detalles, que agarre el anotador y haga dibujitos para que hasta el padre electrónico entienda. Aunque claro, Víctor nunca se va a poder comparar con Marta. Marta era la pediatra que teníamos en Tandil y cuando supo que nos volvíamos al pago nos recomendó un colega suyo (ex-compañero de facultad) que atendía en Bahía Blanca. Y la verdad es que no nos defraudó, pero aún así no es igual a Marta.
Marta es la clase de doctora que te dejaba todos los teléfonos posibles y que aunque la llamaras a las tres de la mañana para decirle que Ailén de cuatro meses había estornudado cinco veces, te atendía, te preguntaba las cosas con voz de sueño, te consolaba y si era necesario se aparecía en tu casa con un tapado arriba del pijama para revisarla. Marta es la clase de doctora que te atendía dos horas después del turno que te habían dado pero que una vez adentro del consultorio te escuchaba, te respondía por milésima vez las preguntas que se te ocurrían y se demoraba cuarenta minutos poniendo miles de ejemplos para que entendiéramos o enseñándonos cómo aprovechar mejor los beneficios que nos daba la prepaga. Marta es la clase de doctora que suspendió una chorrada de turnos una tarde para hacernos de apoyo cuando tuvimos que internar a Ailén por su broncoespasmo. Marta es la clase de doctora que ante un ataque de fiebre y caprichos de Ailén (justo una semana antes de que naciera Lihuel) se sentó con ella en el suelo y con unos muñecos de tela le explicó sin decirle ni una sola mentira dónde estaba su hermano, por dónde iba a salir y cómo se iba a prender a la teta de mamá para alimentarse (y después de eso a Ailén le bajó la fiebre y le desaparecieron gran parte de los caprichos). Marta es la clase de doctora que hizo que Lihuel después de nacer por cesárea se prendiera a la teta en el quirófano mientras me suturaban y es la que hizo que a pesar de mis pezones horrorosos pudioera tener una lactancia plena con los dos. Todavía guardo papelitos con sus recetas de papillas raras, con sus preguntas para autoevaluarnos y levantarnos el ánimo como papás, con sus recomendaciones para bajar la fiebre, con sus pequeños tips para sobrellevar los berrinches de la enana déspota...
Marta Brea, no sabés como extraño que ya no seas la pediatra de mis hijos.
lunes, 12 de enero de 2004
Al final me volví antes de lo que pensaba, una pena porque la semana pintaba para estar hermosa. Y una pena porque también estaba la posibilidad de que un día se aparecieran de visita Guada y Martín que andan veraneando en el camping Americano. Pero TENÍA que volver, por razones de altas temperaturas, fisiológicas y anímicas.
Lihuel está con fiebre alta desde el sábado. Nada de vómitos, nada de diarrea, nada de catarro, nada de nada; solamente unos mocos y la fiebre que no afloja. El pediatra de Monte dijo que con un poco de ibuprofeno alcanzaba, que seguramente era algo "virósico". El gordo por supuesto siguió tooooodo el domingo con fiebre alta, hecho un flancito sin ganas de nada, comiendo livianito como un pajarito y dándose duchas refrescantes cada dos horas.
Yo me quedé con él mientras todos se iban a la playa (que no tenía ni una agua viva), porque la pobre de Ailén no tiene la culpa de que el hermano se enferme. Entonces Silvio y mi viejo se llevaron a la nena a la playa a jugar, mientras mi vieja y yo nos quedamos en el depto con Lihuel y con su fiebre. Y con mi bronca.
Me lleno de bronca cada vez que a alguno de los chicos les pasa algo. Porque no me gusta cuando los chicos se enferman, aunque sean pavadas como un resfrío o un catarro o lo que sea. Y pienso, hay chicos que son así tranquilos todo el tiempo; los míos no, los míos son una tromba marina en todo momento y en cuanto se quedan quietos más de veinte minutos seguidos es por una de tres razones: (a).- están desarmando algún juguete con un destornillador que le sacaron al padre; (b).- están dormidos de cansancio (tienen la capacidad de pasar de despiertos a dormidos en un tris sin que te des ni cuenta); (c).- la razón más temible de su quietud: están enfermos. Y eso me da muchísimo enojo. Y ese enojo lo mastico y lo maso dentro mío, y mientras le paso la mano por la frente caliente trato de absorber parte de esa energía calórica, para refrescarlo, para que ESO contra lo que su cuerpito está luchando se pase al mío; y vení metete con alguien de tu tamaño, virus cagón del diablo, a ver si conmigo sos tan machito como con el enano. Pero no, el bicho de mierrrrda ese se va a quedar con Lihuel seguramente por un par de días a veranear.
Encima del veneno y la impotencia que generalmente me acompañan cuando los chicos están enfermos, me tuve que bancar un comentario mordaz de mi señora madre que cuando quiere puede hacerte mierda y tirarte toda la poca autoestima que llevas acumulada en dosis nanométricas en una sola oración. Por suerte esta vez mi viejo se puso de mi parte y me defendió.
Igual me hizo puré. Aunque yo lo racionalicé y me auto-expliqué lo que ya sabía: que en domingo no está Victor el pediatra de cabecera; que seguramente coy a caer en otra guardia hospitalaria como la de Monte, con medicos de tinta fresca en el diploma; que no se puede salir a las dos de la tarde con el sol aplanándote contra la ruta como si fueras una provoleta; que Ailén está en la playa jugando con las olas y construyendo fuertes rompeolas con las dos amigas nuevas que conoció; que en casa no iba a hacer nada muy diferente de lo que ya estaba haciendo en Monte. Pero igual me hizo puré. Porque sigue siendo el peso de su dedito acusador y de su mirada vigilante y de su ceño fruncido. Como de costumbre me hizo puré. Porque no importa QUÉ haga o CÓMO lo haga, siempresiempresiempre ella va a tener una opción mejor, una salida mejor, una contestación mejor. Otra vez me hizo puré. Porque aunque me repita como un mantra "se va al carajo, si nada le cae bien yo hago lo que se me canta las reales bolas y listo" yo voy a seguir esperando como una tonta ESE comentario halagador en donde por una vez, por una sola y puta vez, mi vieja me diga: "sí Mariana, está perfecto eso". Por eso, igual, como de costumbre, otra vez me hizo puré...
Bueno, parece que caí nuevamente en las garras de uno de esos posts larguíiiiiiisimos y catárticos. Sepan disculpar.
Por lo pronto, ni bien llegamos a casa llamé al pediatra que nos va a atender hoy a las 17 y por consejo suyo le dí una dosis de paracetamol. En una hora y media la fiebre le bajó de 38,7ºC a 37,1ºC. Ya está de mejor humor, le dio hambre y hasta me pidió de ir al patio a jugar con las perras.
Parece que va mejorando el asunto de la temperatura. Tanto la fisiológica como la anímica.
Lihuel está con fiebre alta desde el sábado. Nada de vómitos, nada de diarrea, nada de catarro, nada de nada; solamente unos mocos y la fiebre que no afloja. El pediatra de Monte dijo que con un poco de ibuprofeno alcanzaba, que seguramente era algo "virósico". El gordo por supuesto siguió tooooodo el domingo con fiebre alta, hecho un flancito sin ganas de nada, comiendo livianito como un pajarito y dándose duchas refrescantes cada dos horas.
Yo me quedé con él mientras todos se iban a la playa (que no tenía ni una agua viva), porque la pobre de Ailén no tiene la culpa de que el hermano se enferme. Entonces Silvio y mi viejo se llevaron a la nena a la playa a jugar, mientras mi vieja y yo nos quedamos en el depto con Lihuel y con su fiebre. Y con mi bronca.
Me lleno de bronca cada vez que a alguno de los chicos les pasa algo. Porque no me gusta cuando los chicos se enferman, aunque sean pavadas como un resfrío o un catarro o lo que sea. Y pienso, hay chicos que son así tranquilos todo el tiempo; los míos no, los míos son una tromba marina en todo momento y en cuanto se quedan quietos más de veinte minutos seguidos es por una de tres razones: (a).- están desarmando algún juguete con un destornillador que le sacaron al padre; (b).- están dormidos de cansancio (tienen la capacidad de pasar de despiertos a dormidos en un tris sin que te des ni cuenta); (c).- la razón más temible de su quietud: están enfermos. Y eso me da muchísimo enojo. Y ese enojo lo mastico y lo maso dentro mío, y mientras le paso la mano por la frente caliente trato de absorber parte de esa energía calórica, para refrescarlo, para que ESO contra lo que su cuerpito está luchando se pase al mío; y vení metete con alguien de tu tamaño, virus cagón del diablo, a ver si conmigo sos tan machito como con el enano. Pero no, el bicho de mierrrrda ese se va a quedar con Lihuel seguramente por un par de días a veranear.
Encima del veneno y la impotencia que generalmente me acompañan cuando los chicos están enfermos, me tuve que bancar un comentario mordaz de mi señora madre que cuando quiere puede hacerte mierda y tirarte toda la poca autoestima que llevas acumulada en dosis nanométricas en una sola oración. Por suerte esta vez mi viejo se puso de mi parte y me defendió.
Igual me hizo puré. Aunque yo lo racionalicé y me auto-expliqué lo que ya sabía: que en domingo no está Victor el pediatra de cabecera; que seguramente coy a caer en otra guardia hospitalaria como la de Monte, con medicos de tinta fresca en el diploma; que no se puede salir a las dos de la tarde con el sol aplanándote contra la ruta como si fueras una provoleta; que Ailén está en la playa jugando con las olas y construyendo fuertes rompeolas con las dos amigas nuevas que conoció; que en casa no iba a hacer nada muy diferente de lo que ya estaba haciendo en Monte. Pero igual me hizo puré. Porque sigue siendo el peso de su dedito acusador y de su mirada vigilante y de su ceño fruncido. Como de costumbre me hizo puré. Porque no importa QUÉ haga o CÓMO lo haga, siempresiempresiempre ella va a tener una opción mejor, una salida mejor, una contestación mejor. Otra vez me hizo puré. Porque aunque me repita como un mantra "se va al carajo, si nada le cae bien yo hago lo que se me canta las reales bolas y listo" yo voy a seguir esperando como una tonta ESE comentario halagador en donde por una vez, por una sola y puta vez, mi vieja me diga: "sí Mariana, está perfecto eso". Por eso, igual, como de costumbre, otra vez me hizo puré...
Bueno, parece que caí nuevamente en las garras de uno de esos posts larguíiiiiiisimos y catárticos. Sepan disculpar.
Por lo pronto, ni bien llegamos a casa llamé al pediatra que nos va a atender hoy a las 17 y por consejo suyo le dí una dosis de paracetamol. En una hora y media la fiebre le bajó de 38,7ºC a 37,1ºC. Ya está de mejor humor, le dio hambre y hasta me pidió de ir al patio a jugar con las perras.
Parece que va mejorando el asunto de la temperatura. Tanto la fisiológica como la anímica.
viernes, 9 de enero de 2004
Me acabo de bañar y lavar la cabeza.
Y a mí qué me importa? dirá usted.
Nada le respondo, pero le quería contar que también me corté el pelo.
Se cortó el pelo? Sola? preguntará usted.
Sí, yo solita mi alma, le respondo. Puse la cabezota así para abajo, así vé? Y después agarré la tijera afilada y chácate! lo corté. Y bastante lo corté.
Me miro y me miro en el espejo, pero todavía no encuentro defectos. Es más, casi casi que me gusta.
Aaaaaaah! Qué placer esto de ser peluquero-independiente...
Y a mí qué me importa? dirá usted.
Nada le respondo, pero le quería contar que también me corté el pelo.
Se cortó el pelo? Sola? preguntará usted.
Sí, yo solita mi alma, le respondo. Puse la cabezota así para abajo, así vé? Y después agarré la tijera afilada y chácate! lo corté. Y bastante lo corté.
Me miro y me miro en el espejo, pero todavía no encuentro defectos. Es más, casi casi que me gusta.
Aaaaaaah! Qué placer esto de ser peluquero-independiente...
Qué semanita!
Ya estoy de cabeza en este 2004.
Como verán la decoración navideña voló al diablo. Mejor porque ese verdolaga no me gustaba mucho que digamos. Incluso este celestón también me está cansando. Me parece que voy a intentar cambiarle la trucha un poquito a esto. Lástima que hace tanto calor que se me fríe la neurona.
Ahora en casa estoy limpiando todo lo limpiable y acomodando placares con despelotes del año pasado. Pero con suerte este fin de semana me vuelvo a Monte que está lindíiiiiiiiiiiiiiiisimo. (igual nunca se va a poder comparar con mi querido Las Grutas, pero bueno, este año hay que ahorrar)
Ya estoy de cabeza en este 2004.
Como verán la decoración navideña voló al diablo. Mejor porque ese verdolaga no me gustaba mucho que digamos. Incluso este celestón también me está cansando. Me parece que voy a intentar cambiarle la trucha un poquito a esto. Lástima que hace tanto calor que se me fríe la neurona.
Ahora en casa estoy limpiando todo lo limpiable y acomodando placares con despelotes del año pasado. Pero con suerte este fin de semana me vuelvo a Monte que está lindíiiiiiiiiiiiiiiisimo. (igual nunca se va a poder comparar con mi querido Las Grutas, pero bueno, este año hay que ahorrar)
martes, 30 de diciembre de 2003
Me voy a pasar año nuevo acá:

Espero que haya bastante fuegos artificiales, cena rica y despelotada, canilla libre, pies fríos en la arena y mucha música en la peatonal pasada por mi primo Carlitos.
Osea, espero que se repita la fiesta de Año Nuevo de todos los años.
Monte Hermoso, allá vooooooooy!

Espero que haya bastante fuegos artificiales, cena rica y despelotada, canilla libre, pies fríos en la arena y mucha música en la peatonal pasada por mi primo Carlitos.
Osea, espero que se repita la fiesta de Año Nuevo de todos los años.
Monte Hermoso, allá vooooooooy!
lunes, 29 de diciembre de 2003
La verdad no me puedo quejar: Papá Noel este año se portó bastante bien. Por lo menos ya está empezando a darse cuenta qué clase de reglaos prefiero. Adentro de la bolsa y todos con un cartelito con mi nombre venían:
"El evangelio según Jesucristo" de José Saramago
"La sombra de Darwin" de Peter Nichols
"La amigdalitis de Tarzán" de Alfredo Bryce Echenique
"Reasons for hope - a spiritual journey" de Jane Goodall y Phillip Berman
"Horizonte azul" de Wilbur Smith
Como dije, no me puedo quejar, pero me parece que le voy a poner pastito y agua a los camellos para ver si los Reyes magos me dejan este otro regalito en los zapatones.
"El evangelio según Jesucristo" de José Saramago
"La sombra de Darwin" de Peter Nichols
"La amigdalitis de Tarzán" de Alfredo Bryce Echenique
"Reasons for hope - a spiritual journey" de Jane Goodall y Phillip Berman
"Horizonte azul" de Wilbur Smith
Como dije, no me puedo quejar, pero me parece que le voy a poner pastito y agua a los camellos para ver si los Reyes magos me dejan este otro regalito en los zapatones.
miércoles, 24 de diciembre de 2003
lunes, 22 de diciembre de 2003
Es laaaaaaaaargo y es personal.
A mí me sirvió hacer esto, no se si a alguien le servirá leerlo.
Puede llegar a ser muuuuuuy aburrido.
Pero este es MI pequeño resumen y balance anual.
Y si quieren evitarse el detalle y saber el resultado: digamos que NI.
NI bueno, NI malo, NI nada.
Uno de esos años en lo que lo poco bueno no alcanza para tapar todo lo malo, pero en lo que todo lo malo no alcanza para borrarte todo lo bueno.
Estan avisados.
Pueden huir tomando cualquiera de los links de la derecha.
Enero: Empezó bárbaro, con una pelea madre-hija que me dejó sin voz durante una semana. Lo único positivo de esa pelea furiosa y llena de malas palabras fue que me saqué de encima restos podridos de treinta años. Igualmente eso me trajo como consecuencia un verano zombie, con mi vieja hablándome solamente del tiempo y de los temas de chusmerío que aparecían en los programas de la tele. Mi papá me terminó dando la razón, pero en privado y sin testigos, lo que hace que sea bastante poco creible. Los chicos prácticamente no se enteraron porque Silvio apenas vio el color de las nubes se los llevó a la plaza hasta que pasaron los chaparrones. Y después escuchó en silencio mi relato lleno de hipos y lágrimas secas. Estuvo al lado mío; no diciendo, no haciendo, no aconsejando nada. Simplemente estando, demostrandome su presencia. Y eso fue lo que me sostuvo para poder ponerme de pie. Otra vez. En el medio de todo eso viajamos a La Plata a visitar a mi cuñada menor y a Claromecó para pasar un par de días con mi amiga J.
Febrero: La embriología me tuvo a mal traer casi todo el mes. Y el calor. Y los mosquitos. Y ese hambre insaciable que hacía que cavara todos los días unos metros más de tierra para hundirme. Pero por suerte fue un mes corto y como llegó pasó.
Marzo: Lihuel empezó el jardín de infantes. Todo entusiasmado, todo feliz, casi no necesitó período de adaptación. Ailén empezó 1º grado y estaba tan alta, tan linda, tan grande, tan ella en su uniforme. Fue feliz en la escuela desde el primer día; pero un poco más cuando vino contando que había conocido la biblioteca, y que podía sacar libros para leer en casa. Ese día brillaba como una perla. Yo terminé de rendir y conseguí el papelito que me faltaba. Las cosas con mis viejos se hicieron un poco menos tensas, pero solamente un poco. Salieron pocas horas de trabajo y eso me comía la cabeza. Empecé a ir a natación y el agua me lavó un montón de lágrimas. Total en el agua quién se va a dar cuenta que mientras estas nadando de espaldas a vos se te caen gotas saladas de los ojos.
Abril: Viajamos nuevamente a La Plata y de ahí saltamos a Buenos Aires para pasar por la Feria del Libro. Volví a meterme a Internet. Durante el verano casi no había prendido la computadora. Mitad porque andaba mal y mitad porque me la pasaba en cualquir otro lado que frente al escritorio. Volví a escribir, a escribir cuentitos cortos, relatos de mi día a día y de lo que veía en la calle, amagues de poesía y palabras sueltas que se me iban ocurriendo. Volví a leer, a leer libros, libros de ficción, de historia, de pedagogía, de cuentos, de todo tipo, y sitios con cosas para leer. Y ahí volvieron a aparecer los weblogs. Porque ya en el 2002 los había descubierto y hasta había intentado escribir uno. Pero la fiaca y no saber nada de nada me frenaron. Pero este Abril venía con mucho tiempo, así que me puse a aprender. y encontre un montón de sitios con diseños, con explicaciones, con propuestas y de a poquito me fui construendo este quinchito para pegar acá mis cosas. Como decía Felisa: pequeñas cosas que ya no se donde poner. Y llegó justo con la internación de mamá. Como si eso hubieran sido los dolores de parto de este blog. Que evidentemente no nació para ser divertido, noi complejo ni polémico. Sino simplemente personal, mío, propio, salido de mis entrañas, llenito de todos esos ruidos raros que me hacen las tripas.
Mayo: Le dieron el alta a mi vieja, aunque eso no necesariamente quiso decir que ya se había mejorado. hasta que poe una vez en la vida, mi viejo se puso firme y clavó las estacas para sostener la carpa bien firme. Me pregunto dónde estaríamos ahora si en ese mayo no nos hubiéramos puesto de acuerdo con mi papá para mostrarle a mi vieja lo equivocado de su actitud. El día 21 de este mes cumplimos diez años de casados con Silvio, aunque el festejo lo dejamos para el mes siguiente. En este mes le diagnosticaron el celiaquismo a F., uno de los sobrinos de Silvio. Fue bastante traumático para la familia pero viendo ahora la recuperación que tuvo de peso y desarrollo, es un alivio que no hayan demorado más tiempo en descubrirselo. El 25 cumplió años mi papá, pero como de costumbre no hubo fiesta.
Junio: Lo más importante de junio fue el cumpleaños de quince de una de las hijas de R. un compañero de oficina de Silvio. Sobre todo para Ailén. El tema de comprarse ropa, elegirle un regalo que fuera muy especial, el embale de ir a una fiesta con papá con traje y corbata y mamá con pollera larga, saber por anticipado que la cumpleañera tendría un vestido laaaaaaaaargo como de princesa. Todos esos eran pequeños detalles que para ella eran novedad e hicieron que ella viviera con muchas ganas el antes de la fiesta y que disfrutara con toda la feminidad de sus 6 años el durante de la fiesta. Uno de los fines de semana lo tomamos con Silvio para irnos los dos solitos a Sierra de la Ventana, supuestamente a festejar los diez años de casados; aunque el festejo fue bastante más frío de lo previsto.
Julio: Para arrancar el mes mi vieja cumplió años, pero no pasó de una pequeña reunión familiar. Al día siguiente tocó el desfile anual por el aniversario de la ciudad Por suerte después llegaron las vacaciones y viajamos a Buenos Aires a conocer el departamento nuevo de mi cuñada menor. Fue un viaje lleno de vueltas pero que finalmente resultó más agotador que divertido.
Agosto: Por más que me esfuerzo no consigo acordarme de nada sustancial o importante de este agosto. El archivo bloguero de ese mes tampoco me ayuda mucho. no sé. creo que fue un mes bastante insípido.
Septiembre: Fue un mes de bastantes corridas. Cumpliamos años todos los virginianos que vivimos bajo este techo: Lihuel, Ailén, yo y Silvio. De regalo llegó la inscripción para el curso de buceo y fue lo que más o menos empezó a repuntar el año. Después vino el fin de semana de la primavera y el día del estudiante. Mi alergia también volvió pero este año no se si fue la natación o qué, no me jodió tanto como otras veces.
Octubre: Mis suegros cumplieron 40 años de casados. Cada día que pasa me parece más y más lejano el momento en que Silvio y yo cumplamos 40 años de casados. Seguramente llegaremos a cumplir 40 años de amigos, porque eso si somos y bastante buenos. Pero casados? No sé, últimamente mis definiciones están cambiando bastante. Mi decisión de ligarme las trompas finalmente quedó postpuesta por un tema presupuestario más que ideológico. Por lo menos me saqué todas las dudas que tenía en la cabeza. Aunque este mes me lo pasé pensando demasiado en mi cabeza, hasta el punto quen que mi cerebro me empezó a molestar; deben haber sido las horas que pasaba con la cabeza abajo del agua, no me quedaba otro remedio que pensar.
Noviembre: A esta altura del año ya tenía un poco más en vista mi núcleo, ese centro de magma que me mueve y me desacomoda. Ahora me faltaba saber si tirarme de cabeza a la roca fundida y quemarme de una sola vez o si buscar el control interior de los faquires para caminar sobre las brasas ardientes. Por lo pronto, un día mi cabeza tuvo que resignarse a la evidencia: me había "enamorado". Después vino el high-light del año: el viaje de buceo a Madryn. Y el regalito que vino de yapa: el encuentro que tuve con Silvia.
Diciembre: Actos de fin de año. Disfraces. Notas. Compensaciones. Una alumna invitándome a su cumple de quince. Reuniones. Corridas. Empiezan las vacaciones. Colonia de verano. Cero tiempo. Ningún encuentro totalmente positivo. Compras y más compras. Tres, no, cuatro libros pendientes de lectura. No darle oportunidad al león para que me coma. No dejarle tiempo pendiente a diciembre. Correr y correr. Run diciembre, run. Para llegar a enero y termniar de una buena vez con este año. Aunque el 2004 sea bisiesto. Aunque según el horóscopo no se genial para Virgo. Aunque sea para poder tirarme como un lagarto gordo panza arriba al sol.
Y después de este análisis podrás entender por qué este año el balance es NI.
miércoles, 17 de diciembre de 2003
Tengo MSN, y es bien fácil, pero solamente me conecto si antes me mandaste un mail, a mi cuenta yahoo, diciéndome que a tal hora vas a estar conectado así nos encontramos y charlamos. O si yo antes te mandé un mensaje para que te conectes porque necesito hablarte de algo. Eso a veces me genera problemas, porque hay días en que me conecto para estar con la persona HACHE, pero también está la persona EQUIS conectada. Entonces EQUIS me manda un mensaje para entablar conversación y yo me hago la sorda y pongo el coso ese que hace que EQUIS me vea como invisible o desconectada o algo así. Porque no puedo tener más de una ventana abierta porque después se me confunden los parlamentos y termino diciéndole a HACHE que mejor vaya a ver al podólogo cuando en realidad me está hablando de su nuevo novio, o pasa que le digo a EQUIS que me cuente más acerca de la cena cuando en realidad me está contando de su dolor de juanete.
Con el ICQ, en la época en que viviamos en Tandil me pasaba lo mismo. Lo usaba para conectarme solamente con los parientes, primos, cuñados y amigos de la vida real; nunca con deconocidos. Es por esa razón también que si alguna vez frecuenté el chat fue solo porque ese era el punto de encuentro con un par de amigas de la vida real y después me enganché con el grupo de chateros.
Veo que muchos bloqueros se conectan entre sí y conversan via MSN de manera general. Yo lamentablemente en ESO soy bastante naba y tímida, desconozco las reglas de la netiquette y me da mucho como pudor, cosita, nervios y qué se yo ponerme a conversar así así con alguien absolutamente desconocido.
Sí, ya sé, es una incongruencia tener un blog y ser poco comunicativo con desconocidos, pero bue...
"What we got here is failure to cmmunicate..."
martes, 16 de diciembre de 2003
Es raro que todavía no me haya atacado diciembre. Usualmente a esta altura el mes está encima de mi yugular, aplastándome el pecho hasta el punto de no permitirme respirar y asfixxiando el poco aire que me deja respirar con su aliento podrido de pan dulce y garrapiñada.
Mi teoría implica que con el laburo de las compensaciones de diciembre más algunos proyectos que pueden salir para enero más los dos enanos en colonia de vacaciones mi pobre cerebrito de mosca no tiene tiempo ni conexión neuronal disponible para dejarle un huequito al mes-del-terror.
Igual insisito. Si alguien le puede poner fast forward al año, yo agradecida.
Mi teoría implica que con el laburo de las compensaciones de diciembre más algunos proyectos que pueden salir para enero más los dos enanos en colonia de vacaciones mi pobre cerebrito de mosca no tiene tiempo ni conexión neuronal disponible para dejarle un huequito al mes-del-terror.
Igual insisito. Si alguien le puede poner fast forward al año, yo agradecida.
miércoles, 10 de diciembre de 2003
hace 20 años...
Hace 20 años yo tenía 14.
Hace 20 años estaba terminando mi segundo año de la secundaria. En primer año habíamos tenido una materia llamada "fomración moral y cívica" y en segundo la matria cambió y pasó a llamarse "instrucción cívica".
Hace 20 años algunos de mis compañeros tenían padres altamente politizados y llegaron a pelearse bastante feo porque eran "radichetas" y "peronachos". Javier tenía en la carpeta una calco ovalada con los colores de la bandera y las letras RA en negro sobre blanco. Gabriel tenía adentro de un folio una imagen muy similar al escudo nacional pero con una orla dorada al costado y una forma que yo no conocía. Antes se sentaban juntos y eran bastante compinches. Después de eso ya ni se hablaban.
Hace 20 años empecé a descubrir facetas en mis parientes que antes no había notado. Mis tíos abuelos eran casi todos radicales, gente que había vivido en el campo y del campo en la época de vacas bien gordas (estamos hablando de gente que fue jóven antes de Perón); mis tías y tíos casi todos tenían inclinaciones peronistas (estamos hablando de gente que pasó su infancia/adolescencia en pleno apogeo peronista); mis primos mayores tenían la sangre hecha polvo y el alma hecha rabia (estamos hablando de gente que ingresaba a la universidad en los años setenta); mi primo Alejandro (que tiene apenas un año menos que yo) tampocio tenía mucha idea de nada, pero por lo menos vivía en capital y LA plaza le quedaba a 7 cuadras de su departamento; mis primos menores no se enteraban de nada; y yo.
Hace 20 años yo leía y escuchaba a todos pero a mitad de camino de entender. Y terminé encontando sentido a eso que a los 9 años había escuchado de rebote la conversación de dos tías y que depués confirmé con mi primo Ale: al primo Bocha, al más grande, al más lindo, al que estudiaba para ser médico, un día se lo llevaron. Y no volvió nunca, aunque mis tíos lo buscaron, aunque mi viejo lo buscó, aunque golpearon todas las puertas posibles. Y ahí quedó la foto del Bocha colgada en el living de mi tía, en el recuerdo de los abuelos, en una nebulosa difusa que a mí se me confundía entre lo que imaginaba y lo que recordaba.

Hace 20 años, sobre todos después del '82 vivieron las canciones. Canciones que contaban cosas que yo no había vivido, cosas que ni siquiera sabía que existían. Canciones que cantabamos a los gritos poque estaban de moda y nos gustaban, y también porque tenían nuestra lengua y nuestro pasado. Y volvían algunos cantantes que mis primos mayores conocían de memoria, y lloraban mirando la tele y recordando momentos que acompañaban a esas melodías. Y a mí se me quedaron grabadas esas canciones junto a las lágrimas de ellos. Porque yo no podía largar ninguna. Qué iba a largar yo si no tenía nada con qué asociarlas.
Hace 20 años mis viejos vivían siempre tan desconfiados, siempre en el filo de la duda. Me dejaban ir a la acción católica pero que después diseccionaban todo lo que habíamos hecho-hablado-comido-tomado-visto. Me dejaban visitar a la hija del doctor ese que había estado detenido pero que de ciertas cosas no hablara. Me decían que estaba bien que organizáramos un centro de estudiantes en la escuela pero que yo mejor me mantuviera al margen. Y la sombra del Bocha que rondaba todas esas conversaciones como un fantasma. Y yo en el medio, sin saber qué hacer. Entre la mirada de reproche de mi primo Ale que cada vez se alejaba más por su camino y el miedo de mis viejos de verme transformada no sé en qué clase de revolucionaria. Como si yo alguna vez hubiera tenido pasta o ganas de ponerme una boina y salir a la vida como el Che. Si ni siquiera tuve nunca una camiseta o un póster de él.
Hace 20 años yo empezaba a armar listas y más listas para mi cumpleaños de quince, porque ya todas estábamos cumpliendo los qunce y todas queríamos la fiesta con vals y torta y baile y reservados. Qué época la de los reservados. Porque hace 20 años yo también me empezaba a enamorar. De quién? de quiénes! del preceptor que a pesar de los anteojos era un bombón; de F. mi compañero de clase con el que siempre me peleaba; del bonito de quinto año que tenía unos ojos azules así de grandes; del colorado de la chaqueta militar que venía a inglés; del primo alto de M.; del chico ese amigo de los amigos de mis viejos que tenía una cicatriz de una quemadura; y de H2O: un chico "grande", uno de cuarto año, uno que después con esa remera de cuello volcado y flores enormes me apreté en casa de F. aunque su lengua demasiado grande para mi boca me ahogara y me asqueara.
Hace 20 años. En la época en que creía ciegamente en el futuro y en la posibilidad de cambiar la vida. En la época en que me empezaba a despertar del sueño dorado de una niñez entre algodones a esta realidad gris, fría y que no te espera.
Hace 20 años.
Hace apenitas 20 años...
Hace 20 años yo tenía 14.
Hace 20 años estaba terminando mi segundo año de la secundaria. En primer año habíamos tenido una materia llamada "fomración moral y cívica" y en segundo la matria cambió y pasó a llamarse "instrucción cívica".
Hace 20 años algunos de mis compañeros tenían padres altamente politizados y llegaron a pelearse bastante feo porque eran "radichetas" y "peronachos". Javier tenía en la carpeta una calco ovalada con los colores de la bandera y las letras RA en negro sobre blanco. Gabriel tenía adentro de un folio una imagen muy similar al escudo nacional pero con una orla dorada al costado y una forma que yo no conocía. Antes se sentaban juntos y eran bastante compinches. Después de eso ya ni se hablaban.
Hace 20 años empecé a descubrir facetas en mis parientes que antes no había notado. Mis tíos abuelos eran casi todos radicales, gente que había vivido en el campo y del campo en la época de vacas bien gordas (estamos hablando de gente que fue jóven antes de Perón); mis tías y tíos casi todos tenían inclinaciones peronistas (estamos hablando de gente que pasó su infancia/adolescencia en pleno apogeo peronista); mis primos mayores tenían la sangre hecha polvo y el alma hecha rabia (estamos hablando de gente que ingresaba a la universidad en los años setenta); mi primo Alejandro (que tiene apenas un año menos que yo) tampocio tenía mucha idea de nada, pero por lo menos vivía en capital y LA plaza le quedaba a 7 cuadras de su departamento; mis primos menores no se enteraban de nada; y yo.
Hace 20 años yo leía y escuchaba a todos pero a mitad de camino de entender. Y terminé encontando sentido a eso que a los 9 años había escuchado de rebote la conversación de dos tías y que depués confirmé con mi primo Ale: al primo Bocha, al más grande, al más lindo, al que estudiaba para ser médico, un día se lo llevaron. Y no volvió nunca, aunque mis tíos lo buscaron, aunque mi viejo lo buscó, aunque golpearon todas las puertas posibles. Y ahí quedó la foto del Bocha colgada en el living de mi tía, en el recuerdo de los abuelos, en una nebulosa difusa que a mí se me confundía entre lo que imaginaba y lo que recordaba.
Hace 20 años, sobre todos después del '82 vivieron las canciones. Canciones que contaban cosas que yo no había vivido, cosas que ni siquiera sabía que existían. Canciones que cantabamos a los gritos poque estaban de moda y nos gustaban, y también porque tenían nuestra lengua y nuestro pasado. Y volvían algunos cantantes que mis primos mayores conocían de memoria, y lloraban mirando la tele y recordando momentos que acompañaban a esas melodías. Y a mí se me quedaron grabadas esas canciones junto a las lágrimas de ellos. Porque yo no podía largar ninguna. Qué iba a largar yo si no tenía nada con qué asociarlas.
Hace 20 años mis viejos vivían siempre tan desconfiados, siempre en el filo de la duda. Me dejaban ir a la acción católica pero que después diseccionaban todo lo que habíamos hecho-hablado-comido-tomado-visto. Me dejaban visitar a la hija del doctor ese que había estado detenido pero que de ciertas cosas no hablara. Me decían que estaba bien que organizáramos un centro de estudiantes en la escuela pero que yo mejor me mantuviera al margen. Y la sombra del Bocha que rondaba todas esas conversaciones como un fantasma. Y yo en el medio, sin saber qué hacer. Entre la mirada de reproche de mi primo Ale que cada vez se alejaba más por su camino y el miedo de mis viejos de verme transformada no sé en qué clase de revolucionaria. Como si yo alguna vez hubiera tenido pasta o ganas de ponerme una boina y salir a la vida como el Che. Si ni siquiera tuve nunca una camiseta o un póster de él.
Hace 20 años yo empezaba a armar listas y más listas para mi cumpleaños de quince, porque ya todas estábamos cumpliendo los qunce y todas queríamos la fiesta con vals y torta y baile y reservados. Qué época la de los reservados. Porque hace 20 años yo también me empezaba a enamorar. De quién? de quiénes! del preceptor que a pesar de los anteojos era un bombón; de F. mi compañero de clase con el que siempre me peleaba; del bonito de quinto año que tenía unos ojos azules así de grandes; del colorado de la chaqueta militar que venía a inglés; del primo alto de M.; del chico ese amigo de los amigos de mis viejos que tenía una cicatriz de una quemadura; y de H2O: un chico "grande", uno de cuarto año, uno que después con esa remera de cuello volcado y flores enormes me apreté en casa de F. aunque su lengua demasiado grande para mi boca me ahogara y me asqueara.
Hace 20 años. En la época en que creía ciegamente en el futuro y en la posibilidad de cambiar la vida. En la época en que me empezaba a despertar del sueño dorado de una niñez entre algodones a esta realidad gris, fría y que no te espera.
Hace 20 años.
Hace apenitas 20 años...
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